Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 11 de mayo de 1870. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1371, pp. 323-324) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 11 de mayo de 1870.
Querido Mohr:
Faltaba lo de Liebknecht; seguramente llegará mañana.
Celebrar el congreso en Alemania tiene sus dificultades, porque no se sabe en absoluto qué leyes rigen allí, aunque sí qué práctica policial. Pero hay algo bastante seguro: lo peor sería que la policía disolviera el congreso; la gente estaría por lo demás segura, descontando quizá una detención de 24 horas, y solo habría que fijar de antemano dónde, en caso de disolución, debe volver a reunirse el congreso, en Bélgica o en Suiza. Por lo demás, Maguncia sería un sitio bastante bueno, y Mannheim también: el gobierno de Baden está tan acosado por el Partido Popular y por el ultramontano que difícilmente haría nada.
Si Wilhelm ya me destroza así La guerra campesina, ¡qué no haría con tus artículos!
¿No podrías reunirme el material para una nota, con indicación de las fuentes, sobre la cosa fanerógama de los galeses?1 Me vendría muy bien ahora mismo; dentro de unos días me toca escribir sobre ello.
El vandalismo burgués con la casa de Leibniz es muy vulgar. En todo caso te felicito por las reliquias.
El Swift difícilmente lo necesitaré antes de ir a Londres.
La decisión de las grandes ciudades de Francia es muy bonita. El resto está falseado y no cuenta. En cuanto al llamamiento de los republicanos al ejército para que votara non, solo tenía sentido si había que lanzarse a la lucha enseguida, lo cual, según lo acordado, no era el caso. Tal como ha ocurrido ahora, los soldados tendrán que pagarlo y mandarán a París regimientos «seguros».2
Si tú y los tuyos queréis explorar los alrededores buscándome una casa, nos haréis aquí un gran favor. Tengo la casa de aquí hasta finales de septiembre, así que si voy a finales de agosto es bastante pronto. Además, hasta entonces tengo aquí material de sobra que empollar, y aquí lo hago más cómodamente que en Londres. Lo que necesito de casa ya lo sabes: por lo menos 4 dormitorios, a ser posible 5 (porque Pumps va creciendo),3 y, además del cuarto de trabajo para mí, 2 salas de estar, con cocina, etc. A ser posible sin un vis-à-vis dominante cerca. Conviene que no esté mucho más arriba que donde vives tú, porque Lizzie, con su asma, le tiene manía a subir cuestas. Si encontráis algo, entonces puedo ir. No hace falta que sea tan grande como tu casa; también me bastarían habitaciones más pequeñas.
Saludos cordiales a todos.
Tuyo, F. E.
Tu carta parecía otra vez abierta y mal pegada con demasiada goma, de modo que la goma sobrante la pegó a otra carta y quedaron restos de ello.
¿Conoces una gramática irlandesa, o hay alguna de lance? Me fastidiaría horriblemente haber citado mal una palabra celta, por ejemplo en genitivo o en nominativo plural en lugar de nominativo singular.
Engels alude en broma a la libertad sexual de los antiguos galeses, de la que hablaba Marx en 1870-05-10 Marx a Engels; las fanerógamas son, en botánica, las plantas con flores visibles, en oposición a las criptógamas. ↩
En el plebiscito del 8 de mayo de 1870 una parte apreciable de los soldados votó «no», como les pedían los republicanos. ↩
Apodo de Mary Ellen Burns, sobrina de Lizzie Burns, que vivía con ellos. ↩