Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que estaba en Londres, escrita en Brighton el 19 de agosto de 1871. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1416, pp. 390-391) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

19 de agosto de 1871.

Brighton, Globe Hotel, Manchester Street.

Querido Fred:

Ten la bondad de escribir lo que va al otro lado al Public Opinion, 4, Southampton Street, Strand, con mi firma. Mi letra podría dar a esos tipos un pretexto para misprints.1 Lo que haya que hacer por el lado alemán, a mi vuelta.

Hoy tengo el primer día bueno aquí. Ayer y anteayer, lluvia. Por desgracia no me he traído la medicina del hígado, pero el aire me sienta de maravilla. Si es posible (y si las niñas no llegan antes),2 me gustaría quedarme aquí hasta el jueves, pero no cash in hand,3 y por tu carta veo que tú también estás a dos velas.

En cuanto a Necháyev,4 que, como acostumbra, echa a rodar de su propio puño y letra los falsos rumores sobre su persona, a mi vuelta el General Council tendrá que proceder públicamente contra él.

Salut.

Tuyo, K. M.

Añade o quita lo que te parezca bien.

  1. Carta privada.

Señor:

No solo le ruego que inserte la respuesta adjunta en su próximo número, sino que exijo una disculpa amplia y completa en el mismo lugar del periódico en que publicó usted la calumnia.

Lamentaría verme obligado a emprender acciones judiciales contra su periódico.

Atentamente, K. M.

  1. Al director del «Public Opinion».

Señor:

En su publicación del 19 de agosto5 traduce usted de la Nationalzeitung de Berlín, conocido órgano de Bismarck, una calumnia de lo más atroz contra la «Asociación Internacional de los Trabajadores», en la que aparece el pasaje siguiente:

«“El capital —dice Karl Marx— trafica con la fuerza y la vida del obrero”; pero este nuevo Mesías no ha avanzado ni un paso más: le quita al mecánico el dinero que el capitalista le paga por su trabajo y le da generosamente a cambio una letra contra un Estado que quizá exista dentro de mil años. Las edificantes historias que se cuentan sobre la vil corrupción de los agitadores socialistas, el vergonzoso abuso que hacen del dinero que se les confía y las acusaciones que se echan mutuamente en cara, son cosas que hemos sabido de sobra por los congresos y por los órganos del partido. Aquí hay un volcán monstruoso de inmundicia, de cuyas erupciones no podía salir nada mejor que una Comuna parisina».

En respuesta a los plumíferos venales de la Nationalzeitung, me basta con declarar que jamás he pedido ni recibido un solo céntimo de la clase obrera de este ni de ningún otro país.

Salvo el secretario general, que recibe un sueldo semanal de 10 chelines, todos los miembros del «Consejo General de la Internacional» hacen su trabajo gratuitamente. Las cuentas del Consejo General, que se presentan cada año a los congresos generales de la «Internacional», se han aprobado siempre por unanimidad, sin provocar discusión alguna.

Atentamente, K. M.

  1. «Erratas». Sobre el asunto, véase la carta anterior, 1871-08-18 Engels a Marx. La carta salió en Public Opinion el 26 de agosto de 1871, fechada en Haverstock Hill el 19 de agosto. ↩

  2. Las hijas de Marx Jenny y Eleanor, que pasaban el verano en el sur de Francia, cerca de la frontera española, con Laura y Paul Lafargue. ↩

  3. «Sin dinero en mano». ↩

  4. Serguéi Necháyev, conspirador ruso, durante un tiempo aliado de Bakunin, que se hacía pasar por representante de la Internacional; en julio de 1871 se juzgaba en San Petersburgo a sus seguidores. La Conferencia de Londres de septiembre de 1871 declaró que nunca había sido miembro ni agente de la Internacional. ↩

  5. Engels lo corrigió en «today» («de hoy»), y en el texto publicado el último «International» pasó a ser «Association». ↩