Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que estaba en Harrogate, escrita en Londres el 5 de diciembre de 1873. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1435, pp. 409-411) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Londres, 5 de diciembre de 1873.
Querido Mohr:
Te habría escrito ayer, como prometí, pero tuve el gusto de ver en mi casa a tu señor associé1 Le Moussu de tres a seis de la tarde y de escuchar sus lamentaciones —no te asustes, no tengo intención de vengarme repitiéndote estos chismes—. Los he exhortado a los dos a la paz y les he dicho que ahora están casados y tienen que entenderse (a Moore hace ocho días, a Le Moussu ayer). Son los dos tipos más cómicos que se puedan encontrar, cada uno con una idea desmesurada de sí mismo y de lo que hace, solo que cada uno en su propio ramo, y como los ramos son distintos, cada uno critica de maravilla al otro. La semana pasada le di a Moore 5 £ y ayer a Le Moussu otras 5 £, inculcándole su deber de quedarse solo con la mitad, lo que le resultó algo desagradable; pero como Moore no vino, sino que le mandó a él, después de lo ocurrido era mi deber. Le Moussu dijo entonces que quedaban 10 £ por pagar de la patente y que con eso se agotarían las 160 £. La semana que viene puedo darles otras 5 £, si tú me autorizas, en caso de que no entre dinero; pero voy a exigir categóricamente a Moore que haga cobrar por medio de Longuet, porque hay suficientes partidas pendientes desde octubre para mantener la máquina en marcha con su cobro. Si escribes a Moore dos líneas en el mismo sentido, irá bien. Por lo demás, si te aburren con cartas, escríbeles solo que tienen que entenderse sin más hasta que vuelvas, cosa que también es perfectamente posible: todas esas grievances2 no son ni de lejos tan urgentes como ellos las pintan.
A Gumpert le he mandado el informe sobre la Alianza. ¿Qué dice de tu cabeza? Espero que te hayas librado del resfriado.
Ahora estoy en condiciones de pagar las 100 £ que vencen en Navidad. ¿Se las pago a tu mujer, o solo una parte, y el resto a ti cuando vuelvas? Y además, ya que os quedáis tres semanas, ¿necesitas todavía dinero para allí? If so, say how much, reckoning liberally.3
Hace más de quince días encargué a Aston que vendiera unas acciones, pero para esa clase en concreto no buyers.4 Si consigue colocarlas, y le veré mañana, podemos arreglar tus deudas enseguida; si no, tendremos que esperar hasta principios de febrero, cuando cobro más dinero.5 Para que te diviertas te mando un folleto del profesor de Estrasburgo Geffcken sobre los bancos, que es de Utin.6 ¡Qué gente más lista! Y siempre citan solo a su propia pandilla de piojosos, autoridades como Augspurg (¿quién ha oído hablar nunca de ese judío?)7 y el gran Wagner,8 del que se dice:
¿Ya no vale el Tausves Jontof?
¿Qué ha de valer? ¡Socorro, socorro!9
Utin me ha dejado aquí todo un aluvión de folletos de este tipo, un disparate; serves him right,10 si deja la elección a su librero: tres cuartas partes, ya por el título, no sirven más que para el W. C.; y, cosa significativa, ninguno está todavía abierto.
Sobre la traducción francesa, más próximamente. Hasta ahora encuentro que lo que tú has reelaborado está, desde luego, mejor que en alemán, pero de eso no tienen la culpa ni el francés ni el alemán. Lo mejor es la nota sobre Mill, quant au style.11
Te adjunto un recorte sobre el modo en que la transformación de fuerza mecánica en calor se manifiesta en el cuerpo humano. Busch es uno de los primeros cirujanos vivos.12 El fenómeno descrito aquí explica también la afirmación surgida en ambos bandos al comienzo de la guerra de que el enemigo usaba —contra el código del honor— balas explosivas.13 La descripción del frío Busch es muy a propósito para recordarle a uno la vieja advertencia: no juegues con armas de fuego. Bonito fenómeno, que el propio cerebro le reviente a uno el cráneo.
Muchos saludos a Tussy.
Tuyo, F. E.
«Socio». Le Moussu y Samuel Moore explotaban la patente de fotograbado de Le Moussu, en la que Marx tenía parte (véase 1873-09-03 Engels a Marx). ↩
«Agravios», quejas. ↩
«Si es así, di cuánto, calculando con generosidad». ↩
«No hay compradores». ↩
En la MEGA¹, «besehe» («veo»); el sentido pide «beziehe» («cobro»). ↩
Friedrich Heinrich Geffcken, jurista y publicista, profesor en la Universidad de Estrasburgo. Utin, el emigrado ruso de Ginebra, estaba entonces en Londres. ↩
El insulto antisemita es del original. Diedrich Augspurg, escritor de Bremen sobre cuestiones monetarias y bancarias. ↩
Adolph Wagner, economista alemán, uno de los «socialistas de cátedra». ↩
De la Disputa de Heine (Romancero, 1851): el fraile y el rabino discuten, y el rabino invoca el Tausves-Jontof, un comentario talmúdico. ↩
«Le está bien empleado». ↩
«En cuanto al estilo». La nota sobre John Stuart Mill que Marx reescribió para la traducción francesa de El capital. ↩
Wilhelm Busch, cirujano alemán, profesor en Bonn. ↩
La guerra franco-prusiana de 1870-1871. Las balas explosivas de pequeño calibre estaban prohibidas desde la Declaración de San Petersburgo de 1868. ↩