Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que estaba en Londres, escrita en St. Aubin (Jersey) el 14 de agosto de 1879. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1483, pp. 485-487) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

14 de agosto de 1879. Trafalgar Hôtel, St. Aubin's.

Querido Fred:

Dirijo estas líneas a tu casa de Londres, porque, según tu carta a mi mujer, después de la fecha de hoy ya no perteneces con seguridad a la gente de Eastbourne.

Te adjunto una carta de Hirsch para mí, ditto una carta de Louise Juta para Pumps.1

Nuestra travesía de Southampton a Jersey quedó demasiado aguada por un tremendo chaparrón; llegamos chorreando a St. Hélier, donde también «caía a cántaros». Desde entonces, tras algunas vacilaciones, transiciones y recaídas, el tiempo es muy bueno. En Jersey los campesinos creían que se acercaba el fin del mundo; dicen que nunca habían conocido una primavera y un verano tan malos. Mañana nos mudamos al Hôtel de l'Europe, St. Hélier. Dejamos nuestra estancia de hasta ahora en St. Aubin's porque a Tussy y a mí nos horroriza la monótona comida diaria de cordero o de carnero, a consecuencia de la cual desde hace unos días me he vuelto vegetarian a la fuerza. Otro alojamiento aquí fuera —hemos mirado mucho— no se encontraba. Cuando llegamos a Jersey todavía estaba relativamente vacío, pero con el tiempo, inmigración masiva, sobre todo también de Frenchies.2 Cuando esta mañana preguntamos en el Hôtel de l'Europe, se dio la feliz casualidad de que justo 60 franceses se preparaban para marcharse, mientras que, por otro lado, los steamers cargados de basura humana fresca todavía no habían llegado.

Al salir de Londres, en la estación de Waterloo, encontramos a Harney, que expedía a su mujer a Jersey.3 Por suerte ella tenía ya ticket de primera clase, mientras que nosotros tomamos segunda. En el boat volvimos a encontrarnos. Ella, como nosotros, no padece de sea sickness,4 pero por lo demás estaba delicada. Al desembarcar nos separamos otra vez, pero nos dio la dirección de su hermano, en cuya casa vive. Desde entonces les hemos hecho allí una breve visit de «pésame». La mujer es absolutamente impraticable.5 Aunque es hija de Jersey, no sabe dar ninguna información, salvo la que viene impresa en la guía. Buena mujer, pero no just the person para gente que viaja para distraerse. Aquí por fin he vuelto a dormir bien después de mucho tiempo; solo que todavía no me he quitado del todo un resfriado que apareció a consecuencia del tiempo abominable. Pero se irá pronto con este aire suave. Tussy, all right.

Dos arrendatarios de Derbyshire, padre e hijo, han sido aquí, en el Trafalgar Hôtel, nuestros compañeros de mesa hasta ahora. Anteayer hicieron una excursión a St. Malo en velero y, después de «haber estado en Francia» por primera vez en su vida, volvieron con un respeto incomparablemente mayor por sí mismos. El padre estaba ya medio dispuesto a hacer con el hijo un trip al Mediterráneo, pero, opinaba, allí hacía «demasiado calor». «By no means», le corrigió el hijo, que es el book-learned man de los dos, «by no means, there it is now — winter!».6 El viejo (por lo demás, en lo mejor de la edad y a sharp fellow, with the true business-eye) me enseñó también que St. Malo está en la costa sudoeste de Francia. Tanto mejor versados están los dos en el terreno agrícola y en otras farmers questions.7

A Tussy las dificultades del baño no le parecen dignas de mención; hasta ahora se ha bañado alternativamente en St. Brelade's Bay y en St. Hélier's Bay, y ahora alterna entre esta última y St. Clement's Bay.

Por carta de mi mujer me he enterado de que Schorlemeyer llegó inválido;8 espero tener pronto mejores noticias suyas.

Desde que llegué aquí no he mirado periódicos ni he leído nada, salvo las Traits and Stories of the Irish Peasantry de Carleton, first volume. Bastante trabajo fue leerme el primer tomo; el segundo lo guardo para tiempos mejores. Son unconnected tales9 en los que la vida de los campesinos irlandeses se ilustra ahora por un lado, ahora por otro, y que por eso no están hechos para consumirlos de un tirón. Precisamente por eso es un libro que hay que comprarse y tener, para regalarse à fur et mesure10 ahora con este plato, ahora con aquel. Carleton no es ni buen estilista ni buen compositor, pero la verdad de sus descripciones constituye su originalidad. Como hijo de campesino irlandés, conoce su tema mejor que los Lever y los Lover.11

Con los mejores saludos de Tussy y míos a todos vosotros.

Tuyo, Mohr.

  1. Louise Juta, hermana de Marx, casada en Ciudad del Cabo. Pumps: Mary Ellen Burns, sobrina de Lizzie Burns, que vivía con Engels. ↩

  2. «Franchutes». ↩

  3. George Julian Harney (1817-1897), antiguo dirigente cartista, viejo amigo de Marx y de Engels. ↩

  4. «Mareo». Ticket: «billete»; boat: «barco». ↩

  5. «Intratable», imposible. ↩

  6. «Ni mucho menos, ¡allí ahora es… invierno!». Book-learned man: «el hombre leído». ↩

  7. A sharp fellow, with the true business-eye: «un tipo listo, con verdadero ojo para los negocios»; farmers questions: «cuestiones de agricultores». ↩

  8. Así, por Carl Schorlemmer, químico, amigo de Marx y de Engels. ↩

  9. «Relatos sueltos». William Carleton (1794-1869), Traits and Stories of the Irish Peasantry (1830-1833). ↩

  10. «A medida», poco a poco. ↩

  11. Charles Lever (1806-1872) y Samuel Lover (1797-1868), novelistas irlandeses que pintaron una Irlanda pintoresca y cómica. ↩