Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que estaba en Bridlington Quay, escrita en Londres el 18 de agosto de 1881 (el lugar no figura en la carta). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1509, pp. 515-516) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

18 de agosto de 1881.

Dear Fred:

Ya habrás recibido las cuatro líneas que te escribí anteayer desde Argenteuil y habrás visto por ellas que estoy aquí sin mi mujer (no con ella, como supones necesariamente en tu carta).

Al recibir la noticia del estado de Tussy decidí marcharme, a ser posible, ese mismo día; mi mujer, en cambio, debía salir hoy con Helen, y en primera clase, primero hasta Amiens y pasar allí la noche; al día siguiente, hasta Boulogne y descansar allí al menos un día, o dos o tres si le gustaba; de allí a Folkestone y, según su estado, desde allí directamente a Londres o bien (y esto me parecía lo mejor) en un tren posterior elegido a voluntad. Naturalmente, me resultaba penoso separarme de ella; pero the real support for her is Helen, my own presence1 no era absolutamente necesaria. Además, mi partida la obliga a decidirse por fin a dejar Argenteuil, lo que, con su debilidad creciente, tenía que ocurrir de todos modos.

Así que salí de París el martes por la tarde a las 7.45, por Calais, en el expreso, y llegué a Londres a about 6 o'clock (morning).

Telegrafié enseguida al doctor Donkin, que apareció ya a las 11 de la mañana y tuvo una larga consulta con Tussy. Her state is one of utter nervous dejection;2 desde hace semanas no come, por así decirlo, nada, menos que el doctor Tanner durante su experimento.3 Donkin dice que no hay ninguna lesión orgánica, heart sound, lungs sound etc.; que la base de todo su estado es un perfect derangement of action of stomach, al que ha desacostumbrado de comer (y la cosa empeorada por beber mucho té; le ha prohibido todo el té inmediatamente), y un dangerously overwrought nervous system. De ahí sleeplessness, neuralgic convulsions, etc.4 Es un milagro que ese collapse no se haya producido antes. Intervino enseguida y, lo que en esta personita es lo principal, le hizo comprender que, si es una paciente obediente, no hay ningún peligro; pero si se empeña en salirse con la suya, todo está perdido. (Esta es también su convicción.) Por suerte ha prometido obedecer, y cuando promete algo, lo cumple. Más adelante, dice él, tendrá que marcharse para distraerse.

También había adelantado mi partida porque sabía que Donkin quería tomarse sus holidays en las Hébridas después del 17 de agosto. Por Tussy se queda aquí hasta el sábado y luego dejará un remplaçant5 para ella y para mi mujer.

La última reunión de électeurs, en la que el señor Gambetta experimentó dentro del local lo que en el primer meeting de Belleville solo había experimentado por parte de la masa que estaba fuera del meetinghall, se componía además solo de gente invitada por su propio committee, y nadie entraba sino después de un doble triage6 por los comisarios nombrados por el comité. El escándalo es por eso tanto más significativo. El cri7 que dominó las dos veces fue: ¡Galliffet! Gambetta ha recibido así la lección de que la variedad italiana de desvergüenza no tiene cabida en París. Si Rochefort pudiera hablar en público y hubiera podido presentarse tan directamente como candidato contrario, Gambetta habría caído sin duda.8 La población obrera de Belleville perdió a consecuencia de los acontecimientos de la Comuna about 20 000 hombres, sustituidos en gran parte por pequeños burgueses. Y también la población obrera que quedó o que llegó después a Belleville (en sus dos distritos) es de las atrasadas, arriérées, cuyo ideal, si va más allá de Gambetta, se detiene en Rochefort: a los dos los eligieron allí diputados en 1869.

En cuanto al status del parti ouvrier en París, alguien enteramente imparcial a este respecto, Lissagaray, me ha reconocido que, aunque solo existe en germe, solo él cuenta frente a los partidos burgueses of all nuances. Su organización, aunque todavía endeble y plus ou moins fictive, está lo bastante disciplinada para poder presentar candidatos en todos los distritos, hacerse notar en los mítines y fastidiar a la official society people. Yo mismo he seguido a este respecto los periódicos parisinos de todos los colores, y no hay ninguno que no se enfurezca contra ese general nuisance: le parti ouvrier collectiviste.9

Sobre las últimas escisiones entre los dirigentes del parti ouvrier es mejor que te informe más tarde de palabra.

Con los mejores saludos a Pumps y a Mrs. Rendstone.

Tuyo, Mohr.

  1. «El verdadero apoyo para ella es Helen, mi propia presencia…». ↩

  2. «Su estado es de completo abatimiento nervioso». ↩

  3. El médico norteamericano Henry S. Tanner ayunó cuarenta días en Nueva York en 1880, como experimento. ↩

  4. Heart sound, lungs sound: «corazón sano, pulmones sanos»; perfect derangement of action of stomach: «completo trastorno de la función del estómago»; dangerously overwrought nervous system: «sistema nervioso peligrosamente sobreexcitado»; sleeplessness, neuralgic convulsions: «insomnio, convulsiones neurálgicas». ↩

  5. «Sustituto». ↩

  6. «Criba». ↩

  7. «Grito». Sobre el general Galliffet, verdugo de la Comuna, véase la carta de Marx del 23 de julio de 1877. ↩

  8. Henri Rochefort (1831-1913), periodista radical, deportado tras la Comuna, amnistiado en 1880. ↩

  9. «El partido obrero colectivista», el Partido Obrero de Guesde y Lafargue. En germe: «en germen»; of all nuances: «de todos los matices»; plus ou moins fictive: «más o menos ficticia»; official society people: «la gente de la sociedad oficial»; general nuisance: «engorro general». ↩