Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Londres, escrita en Ventnor (isla de Wight) el 8 de noviembre de 1882 (el lugar no figura en la carta). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1549, pp. 565-567) por la Escuela de marxismo, 2026. Marx mezcla constantemente el inglés; dejamos en esa lengua, en cursiva, las expresiones con color propio y traducimos en nota las más largas. Las notas son nuestras. Texto original.
8 de noviembre de 1882.
Dear Fred:
¿Qué dices del experimento de Deprez en la exposición de electricidad de Múnich? Hace ya casi un año que Longuet me prometió conseguirme los trabajos de Deprez (en particular la prueba de que la electricidad permite transportar la fuerza a gran distancia por medio de un simple hilo telegráfico).1 Resulta que un intimus de Deprez, el Dr. d’Arsonval, colabora en la Justice y ha publicado varias cosas sobre las investigaciones de Deprez.2 Longuet se olvidaba cada vez, como de costumbre.
¡Con qué placer he visto el «paper» que me mandaste, donde Sherbrooke y Rivers Wilson figuran ufanos como «trustees in London for the Bondholders»!3 Ayer, en el Standard, debates de la House of Commons, Gladstone salió muy mal parado por culpa de esos trustees, ya que el susodicho Rivers Wilson ocupa todavía un alto puesto (i. e. bien pagado) en la administración inglesa de la deuda pública. Gladstone, visiblemente muy apurado, intentó primero to pooh-pooh, pero luego, ante el anuncio de una amenazadora moción contra Rivers Wilson, Gladstone miente: que él no sabe en realidad nada de la Galveston and Eagle etc. Railway Co.4 No menos gloriosa es la figura que hace our saintly grand old man en la «extradición» de Gibraltar.5 Recordemos que este Gladstone no en vano hizo sus primeras letras en la vejatoria oligarquía de funcionarios junto a un Graham, etc., bajo Sir Robert Peel.6
Para las mentiras torpes, los estúpidos retorcimientos de palabras y las excusas baratas en el asunto egipcio, aquí Sir Charles Dilke está en su elemento. No tiene ni la casuística pietista de Gladstone ni la jovial burla del quondam Palmerston. Dilke es sencillamente un parvenu maleducado que se cree grande en su grosería.7
Como aquí recibo el Standard, he encontrado en él también el telegrama de Fráncfort que mencionas.8
Apropos! Me gustaría que Bernstein me mandara el Jahrbuch en que está el artículo de Oldenburg (por lo menos creo que así se llama el autor) sobre mi teoría del valor.9 Aunque no me hace falta, sería mejor tener delante lo que entonces se alegó. Cuando escribí al curilla holandés lo tenía todo presente; desde entonces se han interpuesto toda mi enfermedad y la pérdida de mi mujer: un largo periodo de oscurecimiento de la cabeza.10
Aquí sigue sin parar un vendaval furioso, sobre todo por la tarde y de noche; por la mañana temprano, casi siempre lluvioso o por lo menos gloomy; durante el día siempre hay buenos ratos que hay que aprovechar; y además un tiempo inestable y caprichoso. Por ejemplo, el domingo pasado subí a las 4 a los Downs y paseé por un camino de carros a lo largo de Bonchurch, cuyas casas, que suben en terrazas, llegan las más altas hasta el camino (las más bajas, pegadas al mar); más allá el camino serpentea, ora subiendo un poco, ora bajando, entre la cima de los Downs y la pendiente que desciende hasta el mar. (La última vez que estuve aquí, con Tussy, no me atreví a subir hasta el camino.)11 Aquí se puede pasear horas y horas, disfrutando a la vez del aire de montaña y del aire de mar. Hacía tanto calor como en verano; un cielo de un azul puro, con solo unas nubecillas blancas transparentes; de repente, lluvia fría, sky suddenly overcast.12 A eso debo seguramente el reúma muscular (en el lado izquierdo del pecho, cerca del antiguo corpus delicti), que el lunes por la noche se puso tan fuerte que el martes, muy a mi pesar, hice venir a un médico. Mi old spinster Mac Lean, a pregunta mía, me dijo que a su casa vienen 2 médicos.13 The greatest, the most fashionable man was «I. G. Sinclair Coghill, Physician to the Royal Hospital for Consumption».14 Pregunté whether he be the old fogey whose coach I had had the displeasure of meeting almost daily before the door of her house.15 Indeed, era él. Visita sobre todo a una old lady que vive aquí permanentemente, «with whom nothing serious it was the matter», but «she liked to see the doctor at least 3 times in the course of a week».16 Le dije que a ese señor, ni hablar. En cambio, el 2.º médico, al que consultaban otros de sus huéspedes, era, me dijo, un hombre joven, el Dr. James M. Williamson. Lo mandé llamar; indeed he is a nice young fellow, nothing priestly about him.17 En efecto, no tuvo nada que recetarme salvo un liniment para friegas. (Me molesta, mientras dura este reúma muscular, porque provoca una sensación desagradable, sobre todo al toser.) Por lo demás, se disculpa por el mal tiempo. En cuanto a la tos, que sobre todo en los últimos tiempos, ya en Londres, había tomado un carácter espasmódico cada vez más fastidioso, yo soy mi único consejero médico y espero librarme pronto de ella sin doctor med.
Para no depender demasiado del viento caprichoso y de los cambios de temperatura cuando paseo al aire libre, me veo obligado a llevar otra vez encima un respirator for case in need.18 Aquí ha armado un gran escándalo una carta aparecida en el Standard y en el Globe to that effect que Ventnor sería un central head of typhoid fever y que en los últimos tiempos habían caído varias víctimas de ella.19 Ahora, en la prensa local, respuestas oficiales y oficiosas a ese «libel». ¡Pero lo más cómico es que el filisteo municipal de Ventnor quiere convertirlo en un libel-case contra el autor de la carta!20
Salut.
El Mohr.
El ingeniero francés Marcel Deprez transmitió corriente eléctrica de Miesbach a Múnich, unos 57 km, por un hilo telegráfico, durante la exposición internacional de electricidad de Múnich (septiembre-octubre de 1882). ↩
Intimus: amigo íntimo. Arsène d’Arsonval, médico y físico francés. La Justice, el diario de Clemenceau en que escribía Longuet. ↩
«Fideicomisarios en Londres de los obligacionistas». Robert Lowe, vizconde Sherbrooke, había sido ministro de Hacienda; Charles Rivers Wilson, alto funcionario de la deuda pública británica, había sido ministro de Hacienda de Egipto en 1878-1879. ↩
To pooh-pooh: quitarle importancia con desdén. ↩
«Nuestro santo gran anciano»: al Grand Old Man Gladstone se le llamaba así. ↩
Sir James Graham, ministro del Interior de Peel (1841-1846). Gladstone fue ministro en ese mismo gobierno. ↩
Sir Charles Dilke, subsecretario de Asuntos Exteriores, respondía en los Comunes por el gobierno sobre Egipto. Quondam: antiguo, difunto. Parvenu: advenedizo. ↩
Véase 1882-11-06 Engels a Marx. ↩
El Jahrbuch für Sozialwissenschaft und Sozialpolitik, publicado en Zúrich por Karl Höchberg. ↩
Ferdinand Domela Nieuwenhuis, antiguo pastor protestante y dirigente socialista holandés, a quien Marx había escrito en febrero de 1881. Jenny Marx, la mujer de Marx, había muerto el 2 de diciembre de 1881. ↩
Marx había pasado en Ventnor, con su hija Eleanor, el final de 1881 y el comienzo de 1882, antes de su viaje a Argel. ↩
Gloomy: sombrío. Sky suddenly overcast: el cielo de pronto encapotado. ↩
Old spinster: vieja solterona; la dueña de la pensión. ↩
«El más grande, el hombre más de moda era I. G. Sinclair Coghill, médico del Royal Hospital for Consumption» (el hospital de tuberculosos de Ventnor). ↩
«Si era el viejo carcamal cuyo coche había tenido el disgusto de encontrarme casi a diario ante la puerta de su casa.» ↩
«Que no tenía nada serio» (así, en inglés incorrecto, en el original), «pero le gustaba ver al médico al menos 3 veces por semana». ↩
«De verdad es un joven simpático, sin nada de cura.» ↩
«Un respirador para caso de necesidad.» ↩
To that effect: en el sentido de. Central head of typhoid fever: foco central de fiebre tifoidea. ↩
Libel: difamación; libel-case: querella por difamación. ↩