19 de Julio, n.º 1, diciembre de 1941 (pág. 2). PDF del número completo, primera parte · segunda parte

Mientras la pandilla del Kremlin se regodeaba por el asesinato de Trotsky, los guardias blancos a quienes éste venció y expulsó brindaban por su muerte, glorificando a Stalin.

El "Beacon Journal" de Akron (EE. UU) informaba poco después de la muerte del creador del Ejército Rojo, cómo habíanse reunido varios oficiales del ejército del Czar, de servicio en el campamento nacional de la marina y el ejército de la Unión, festejando el asesinato. Uno de ellos, el capitán V. V. Koochoff, vice-comandante de la guarnición 297, dijo: "Desde el punto de vista del cristiano es evidente que no podemos aprobar en ninguna forma el asesinato. Pero para la paz del mundo civilizado la muerte de Trotsky era inevitable..." Y enseguida: "Hitler no es ni la [dé]cima parte tan peligroso como este hombre". Ofre[ilegible] a los creyentes stalinistas que se [ilegible]