Alarma, n.º 7, Octubre 1960 (pág. 30). PDF del número completo
Hace dos meses se había anunciado un juicio "a puerta cerrada" en el cual debían comparecer, entre otros, Ridruejo, Herrera Oria (Fernando) y Tierno Galván. Acusación: relaciones con los emigrados políticos y tentativa de formación de un partido clandestino.
Esas personas representan la oposición señorial al régimen, de cuyas altas jerarquías proceden y con las cuales están enlazadas material y moralmente. Su oposición es un decirle a Franco: estás comprometiendo el porvenir de la España tradicional y exasperando al pueblo; si se levanta nos hace añicos; nosotros queremos remediar eso. Y como las complicidades van no se sabe hasta donde, se les ha concedido la "puerta cerrada". La cosa sería un agravante en otras condiciones, pero vistos los hombres y las circunstancias, se trata de un privilegio. Confesonario mas que juicio, donde acusados y acusadores se dirán lo que no es para oidos ajenos y entrarán al fin y al cabo en comunión. La penitencia no llegará a los presidios. Pero la descomposición del régimen que el asunto acusa no tiene cura.