Alarma, n.º 8, Mayo 1961 (pág. 21). PDF del número completo
Hemos recibido el siguiente articulo de un trabajador español. Lo publicamos sin enmienda alguna.
En el periodico "Republica", marzo de 1961, el vicemariscal Herrera, Jefe de la Republica Española en el exilio, ha lanzado un llamamiento a los generales, jefes y oficiales del ejército franquista, para que unanimemente le rueguen a Franco que les deje la plaza libre, el trono de San Fernando como él lo llama. Como simple obrero que soy, encuentro esa "sincera y emotiva" carta como una "suplica" sin respuesta sabida de antemano, y como obrero consciente no me extraña que quien dice ser el presidente de una republica democratica se olvide deliberadamente de la base, es decir no se olvida, se la "salta a la torera", de momento lloriquea con los caciques, se dirige al "ejercito español", no a la tropa. Al final de la carta se acuerda del Pueblo. "En esta lucha el Pueblo español tendra la ultima palabra... y yo estaré con él porque formo parte de él y no puedo abandonarlo".
Qué nos ofrece este vicemariscal que no tengamos ya, si no es una jerarquia mas alta? No podemos estar junto a él, que no nos aporta otra cosa que un cambio de personas dirigentes las cuales tienen los mismos intereses que las actuales.
En otro pasaje de su suplica ensalza a los "sacerdotes" e intelectuales, los cuales merecen la mencion de "valor acreditado". Esto es otra muestra de lo poco que le interesa al presidente el Pueblo. Desde cuando los "sacerdotes españoles" han protestado contra el régimen franquista? Habria que preguntarselo a Fray Justo de Urgel. Bien a las claras se ve que quiere ganarse las simpatias del clero, el cual ha lanzado, al cabo de 25 años de opresion unas voces al aire para poder argüir en su tiempo, como es costumbre en él, que ha defendido los intereses del pueblo. Decididamente no coincidimos en nuestro camino. Respecto a los intelectuales, sus "luchas" aspiran mas bien a alcanzar puestos privilegiados al lado del sucesor de Franco, que a emancipar al proletariado, unica lucha verdadera hoy. Estos intelectuales encuentran una aprobacion indirecta del gobierno franquista, como lo prueba la benevolencia con que son juzgados por los tribunales del régimen.
JACINTO GUERRA.