Alarma, n.º 9, marzo 1962 (pág. 22). PDF del número completo
La que existe en todo el mundo entre sindicatos y clase obrera se hace cada día mas visible en Inglaterra, donde Trade Unions y Partido laborista tienen encuadrada la totalidad de la clase obrera desde hace tanto tiempo. El número de huelgas iniciadas a despecho de las Trade Unions va en aumento. Merece ser mencionada particularmente la huelga de las fabricas Ford, en Dagenham de la cual no pudimos dar cuenta anteriormente. Desde el principio hasta el fin de ella, tomaron las decisiones en asamblea general, desdeñando la autoridad del sindicato y contra la opinión de los líderes del mismo. El sindicato es visto por los trabajadores como auxiliar directo y cómplice legal del capital, y como tal despreciado. Incluso los "shop-stewards" (delegados de fabrica elegidos por los obreros mismos, pero con aval sindical), perdieron toda autoridad durante esa huelga. El hecho tiene gran importancia, pues prefigura la organización socialista de la economía y de la sociedad toda por la clase obrera. De todas maneras, incluso una huelga perdida por ese medio vale mas que otra ganada bajo la tutela sindical, mano larga de los explotadores y de su representación gubernamental.