Alarma, nueva serie, n.º 4, octubre 1963 (pág. 16). PDF del número completo
El gobierno americano acaba de publicar un nuevo volumen de documentos secretos referentes a la guerra, en el cual se da cuenta de varias tentativas de paz hechas por Alemania y sus aliados. He aquí las dos más significativas.
El 23 de marzo de 1943, el embajador yankee en Madrid informaba a Cordell Hull, secretario del Departamento de Estado, de la siguiente comunicación procedente de Berlín, vía Bucarest: "Hitler ya no creía que Alemania pudiese ganar la guerra, pero sí poder constituir, de acuerdo con los anglosajones, una muralla contra el comunismo. Estaba dispuesto a devolver los territorios conquistados, Polonia comprendida, restaurando las fronteras de la pre-guerra. Pero quería conservar una parte de Ukrania bajo su protectorado", es decir, como nación pseudo-independiente.
Invirtiendo la tentativa, Hitler tanteaba el terreno en Estokolmo, poco después para otro acuerdo con Stalin a costa de los anglosajones. Estaba dispuesto a pagarlo, según Molotof informó a Washington, devolviendo a Rusia todos los territorios hasta la frontera de 1914, la del imperio zarista, que comprendía Polonia y los Estados bálticos, incluyendo Finlandia, entonces aliada de Hitler.
Esas dos tentativas refutan a saciedad la definicón de Rusia como país socialista y Estado obrero, siquiera degenerado. Imperialismo anglosajón y hitleriano compitieron ofreciendo a Rusia ventajas territoriales. Finalmente obtuvo aun más de lo que le ofrecía Hitler. De haberse tratado realmente de un sistema comunista, el primero de los ofrecimientos hechos por el fascismo habría sido aceptado como indispensable para la salvación del capitalismo. Pero no existía ninguna contradicción de sistemas sociales, y por consecuencia todas las potencias belgerantes, Rusia incluida, se comportaron como es en ellas secular costumbre.
Quienes siguen hablando de una economía rusa "no capitalista" están en la imposibilidad de conciliar los hechos con sus ideas, que llevan 25 años de retraso.