Alarma, n.º 8, diciembre 1965 (págs. 22-23). PDF del número completo

Un griego fué el primero que, alta la cara, - Miró el fantasma con ojos de mortal. - Ni rayo ni trueno ni prestigio de altar - Le estremecen... - Sobre la religión planta el pié vencedor, - La aplasta, y su victoria es nuestro apoteosis.

Lucrecio

Para enriquecer a Dios el hombre tiene que empobrecerse; para que Dios sea todo, el hombre ha de ser nada. Quien teme ser finito (Dios), teme existir.

Feuerbach

El Sacerdote y el Tirano tienen la misma política y los mismos intereses; uno y otro necesitan sólo súbditos imbéciles y sumisos... Ambos está corrompidos por el poder absoluto, la licencia y la impunidad; ambos corrompen, el uno para reinar, el otro para expiar.

d'Holbach

Menester es que un hombre tenga una moral bien pobre, cuando necesita la religión para ser hombre honrado.

N. de Lenclos

Dar de comer a cuatro mil personas con siete panes, ¡qué pitorreo! El capitalista cristiano no se queda ahí.

Daien

El hombre dijo: Hagamos a Dios y que sea a nuestra imagen. Dios fué, y el obrero adoró su obra.

Marechal

Todas las religiones dan la mano al despotismo; pero yo no conozco ninguna que lo favorezca tanto como la cristiana.

Marat

SACERDOTE: El que asume la dirección de nuestros asuntos espirituales como medio de mejorar sus negocios temporales.

Bierce

LA IGLESIA: Una italiana, masticadora de cadáveres.

Joyce > Si yo fuera Dios me avergonzaría de los dolores del mundo.

Schopenhauer

Lo que disculpa a Dios, es que no existe.

Stendhal

Por haberle robado una manzana, Dios condenó la humanidad al sufrimiento; luego la redimió por haberle asesinado a su hijo.

Hugo

El fundamento de la crítica religiosa es este: El hombre hace la religión, y no es la religión la que hace al hombre. En realidad, la religión es la conciencia y el sentimiento propios del hombre que, o bien no se ha descubierto todavía a sí mismo, o bien se ha perdido ya.

La crítica de la religión es pués, en germen, la crítica de este valle de lágrimas, cuya aureola es la religión.

La crítica ha deshojado las flores imaginarias que cubrían la cadena, no para que el hombre lleve la cadena prosaica y desoladora, sino para que sacuda la cadena y recoja la flor viva.

El primer cometido de una filosofía que esté al servicio de la historia consiste, una vez desenmascarada la imagen santa que representaba la renuncia del hombre a sí mismo, en desenmascarar esa renuncia bajo sus formas profanas. La crítica del cielo se transforma así en crítica de la tierra, la crítica de la religión en crítica del derecho, la crítica de la teología en crítica de la política.

Marx