Alarma, n.º 8, diciembre 1965 (pág. 19). PDF del número completo
Tras varios años de preparativos, China ha concedido al Tibet el título de Región autónoma. En la Asamblea popular tibetana, constituida en septiembre, el discurso de apertura fué pronunciado por Hsieh Fu-chih, que en Pekín es ministro de seguridad, o sea de la policía. La asamblea misma se dió como presidente uno de los representantes de la alta nobleza tibetana, Ngapo Ngawang Jigme, el tercer personaje en la jerarquía religiosa del budismo tibetano. El primero era el Dalai Lama, que huyó a la India, el segundo el Panchen Lama, que se puso al servicio de Pekín pero luego fué eliminado por causas allí oscuras reglamentariamente. En fin, el tercero, Ngapo, que como general fué hecho prisionero por las tropas chinas al penetrar éstas en el país, ha sido tan reeducado y realeccionado, que los chinos le confían un puesto aun más importante que bajo el Dalai Lama. Pero no vaya a creerse que la reeducación se limita a un sujeto, por divino que sea. Según la prensa china, numerosos "budas vivos y progresistas" han ingresado en las organizaciones políticas (en el partido pseudo-comunista) y en la administración (marxista según Pekín). Lamaserías enteras (conventos) cantan alabanzas al régimen "progresista" y dan gracias a Buda (el muerto o nirvánico de hace unos 2.500 años) por haber sido felizmente reeducados. Recordemos de pasada que en la propia asamblea nacional de Pekín figura como diputado, presentado por la lista única del Comité Central, el que fuera emperador de Manchuria impuesto por la ocupación japonesa. Entre vivos y vividores se cocina allí todo.
La única realidad bajo todo eso es que el Tibet, como el Sinkiang, Mongolia Interior y otras "regiones autónomas", está siendo metódicamente repoblado por chinos, los unos voluntarios, funcionarios y policías, los otros obligados. Tal es la "pedagogía" maotsetunesca. A 21 siglos de distancia, los métodos del emperador Wu son puestos otra vez en juego por una desenfrenada camarilla, en nombre del marxismo.