Alarma, n.º 8, diciembre 1965 (pág. 14). PDF del número completo
Hemos recibido de España el siguiente poema, que publicamos con gusto:
Compañero, amigo obrero,\ toma mi mano y dame la tuya.
La famélica piel de toro extendida,\ al despotismo entregada sin defensa.
Compañero, amigo obrero\ esclavo de la rueda,\ animal de tiro del cacique.\ Tus pies van sobre el barro\ que tus lágrimas,\ las de los tuyos,\ las de tus compañeros,\ han hecho sobre el polvo.
Una hora y otra y otra,\ estás obligado a sostener\ en tus espaldas,\ la injusticia y el capricho\ del esbirro, del tirano.
Compañero, amigo obrero.\ Te han dejado poco horizonte.\ No interesa que mires lejos;\ podrías ver\ la justicia, la dignidad.\ Te apartan de ellas\ e intentan cegarte.
Compañero, amigo obrero,\ el camino es arduo, largo, penoso,\ y sobre ti\ caerán aun latigazos.
Pero existen, existen.\ Lucha, lucha, adelante.
Protesta a la injusticia.\ Adelante.\ Rebélate al hambre.\ Lucha.\ Tienes dignidad.\ Adelante.\ Eres hombre.\ Lucha.
Compañero, amigo obrero,\ toma mi mano y dame la tuya.
Egodi