Alarma, n.º 8, diciembre 1965 (págs. 18-19). PDF del número completo
Tanto el ejército pakistanés como el indo estaban bastante bien pertrechados de armas... americanas y rusas. La India es nominalmente neutral en cuestiones de bloque, pero no Pakistán, ligado a Occidente por el pacto llamado de la OTASE y por otros acuerdos. Pero ha sido al aliado de Occidente al que China apoyó y azuzó, mientras la India recibía un ultimatum de Pekín que terminó en bufonada, pero no sin que ofreciesen a la India garantías de apoyo Rusia, aliado de China, y Estados Unidos, enemigo de Rusia. No obstante, la aviación pakistanesa, mayoría americana, se guardó de bombardear las bases de aviones rusos Mig 21, los más modernos de que dispone la India, a pesar de que China, su instigador inmediato, no deseaba otra cosa, precisamente por tratarse de aviones rusos. Pekín se proponía evidentemente crear otro foco militar de diversión y comprometer a Rusia, reservándose él para intervenir cuando mayor partido pudiese sacar. Mao Tse-tung, que como Hitler se cree un estratega genial, obra como si sus adversarios no comprendiesen sus sabias maniobras. Pero los rusos aprovecharon el momento para ofrecerse como mediadores y adentrar su influencia tanto en Pakistán como en la India. Por su parte los americanos, apenas conocido el últimatum chino hicieron saber a Pekín a qué bombardeos se exponía, y el gran estratega se apresuró a declarar que la India había cumplimentado sus exigencias.
Resultado: como ha ocurrido ya en Vietnam, las posiciones que China había adquirido en Pakistán explotando el nacionalismo pakistanés en Cachemira, vierten a Rusia tan pronto la situación se agrava. Las decisiones de paz y de guerra siguen estando en manos de Estados Unidos o Rusia.
La matanza de indios y pakistaneses duró un mes, tan sólo para satisfacer las ambiciones reaccionarias de los gobernantes nacionalistas, caricaturas de sus antiguos colonizadores. Si bien es verdad que Cachemira está dominada por la India, también Pakistán domina el Puchtunistán, que es reclamado por Afganistán como parte de su territorio.