Alarma, n.º 13, mayo 1970 (págs. 6). PDF del número completo
En el texto titulado "Soberbia y poquedad de la contienda de Mayo en Francia aparececen impreciones de fechas y faltas debidas a la utilización equivocada de algunas páginas del texto borrador en lugar del definitivo. Aunque el sentido de interpretación política no cambie, damos aquí su lectura correcta, a partir del párrafo último de la página 17, hasta el final del 3er párrafo de la página 18:
"Así fueron encadenándose unos a otros fallos, torpezas, incapacidades teóricas y oportunismos de los "izquierdistas". En prolongación de los mismos, las jornadas del 24 al 29 de mayo marcan sin lugar a dudas ya, entre desfiles stalino-cegetistas y discursos de de Gaulle, la recuperación del Estado y dentro de él la la reafirmación del gaullismo. Los discursos presidenciales, incluso el segundo anunciando elecciones legislativas, tuvieron en ello menor causa que las demostraciones decididas por el Buro Político. El objeto real de éstas era dar prueba fehaciente de que la combinación CGT-PC dominaba orgánicamente al proletariado y de que por consecuencia sólo ella podía constreñirlo a resignarse una vez más a su condición de clase explotada, con de Gaulle, o si se terciare con un ministerio "popular". Ls pretensas manifestaciones, la del 29 de mayo en particular, fueron de hecho procesión y cuerda de obreros rigurosamente conducidos por los forzudos profesionales del stalinismo, sin que les faltase, en segunda línea, la custodia de la policía. Transcurrieron pues esas jornadas como si los líderes stalinino-cegetistas y los gubernamentales se hubiesen concertado de antemano y dividido la faena: éstos últimos anunciando elecciones, proponiendo nuevos acuerdos salariales y arreciando su represión contra los izquierdistas en general; aquellos otros probándoles, mediante sus conducciones de obreros y su ansia de negociar, bastarse para forzar la devolución de las empresas a sus propietarios, el retarno de los obreros a la producción de mayor capital, como si nada de importancia hubiese ocurrido entre el 10 y el 24 de mayo. La precipitación y el alivio con que los líderes stalinistas y sindicales (no sólo los de la C.G.T.) se acogieron a las elecciones y a la negociación-venta de Grenelle, en el momento en que preponderaba en todo el país la fuerza de la clase obrera, hace sospechar un apalabramiento anterior entre ellos y el poder...etc."
"Evidentemente, del éxito o del fracaso de las procesiones stalino-cegetistas dependía el retroceso o la marcha adelante del movimiento revolucionario. A los grupos izquierdistas tocaba apoderarse de ellas desde dentro y transformarlas en manifestaciones contra el poder y la sociedad existentes, o por lo menos desbaratarlas a todo costo. No se les ocurrió sino convocar manifestaciones simultáneas y concurrentes, la principal de las cuales no consiguió andar el corto trecho que separa la estación de Lyon de la Plaza de la Bastilla y contra la cual se encarnizó como nunca la policía. Sus 50 o 60 mil manifestantes constituían fuerza sobrada para frustrar los planes stalinistas, y habrían de seguro encontrado la colaboración de gran número de obreros llevados a remilque por aquel o descontentos. Pero había que tomar la determinación de batirse sin duelo contra el stalinismo, lo que sobrepasaba las intenciones de la mayoría de los organizadores "izquierdistas" y rehuían otros".
"El saldo favorable al stalinismo a partir del 24 de mayo y reafirmado el 29, llenó el espacio de la Concordia al Arco de Triunfo, seis después de la primera fecha, de una multitu negociante, atorrante y bovina, en procesión gaullista esta vez. Trayecto más real y burdo que simbólico: de la concordia dentro del sistema de explotación impuesto otra vez en las fábricas, a triunfo del capitalismo".