Alarma, n.º 16, enero 1971 (págs. 7). PDF del número completo
NOTA INFORMATIVA DE LA REDACCION. A finales del año 1970 tuvo lugar en Milán un congreso del Partido Comunista Internacionalista, organización con la cual Fomento Obrero Revolucionario mantiene relaciones de camaradería revolucionaria, aunque sin acuerdo político completo. El congreso ha representado para nuestros camaradas un importante paso adelante, prometedor de un amplio desarrollo futuro. He aquí nuestro saludo:
Camaradas: Queremos antes que nada saludar a los delegados asistentes a vuestro congreso y por su intermedio a todos los militantes del P.C.Int. Desgraciadamente, las condiciones en que se desarrolla nuestro trabajo, el político y el no político, nos vedan enviar junto a vosotros una delegación fraternal. No por ello mengua en nuestro criterio la importancia que vuestro congreso puede y debiera tener.
En las condiciones actuales de Italia y del mundo, tras decenios y decenios de mistificación y de inmundicia stalinista, al cabo de una serie de derrotas sufridas por el proletariado internacional, conjuntamente propiciadas por el antiguo capitalismo y por el de la contrarrevolución rusa, cuando desde el Vaticano hasta Pekín, sin olvidar otras resonancias, se nos habla de revoluciones nacionales o coloniales que son otras tantas operaciones de rapiña organizadas por los bloques imperialistas en conciliábulo con los explotadores locales, la constitución de un partido obrero lo bastante fuerte para hacerse oir, representará un factor importantísimo en la recuperación combativa de los asalariados.
Por lo que a nosotros respecta, estamos convencidos de que, dadas por la historia las bases materiales requeridas para la revolución comunista, más que iniciada ya la descomposición del stalinismo, de la elaboración teórica de la experiencia mundial desde 1914 acá se desprenden conceptos prácticos de luchas nuevas, los necesarios para sacar del marasmo al proletariado y a sus grupos de vanguardia.
Pero es indispensable no detenerse ante ningún tabú, ni siquiera ante aquellos creados, quiéralo que no, por el propio movimiento revolucionario. Es indispensable sobrepasar la táctica de la revolución rusa; es indispensable tratar al stalinismo como lo que es, un partido capitalista más, en manera alguna reformista; es preciso abandonar la idea de una propiedad de Estado obrero como primera medida económica de la revolución; es preciso, en suma, dirigirse al proletariado con proposiciones y consignas derechamente apuntadas contra el tipo de sociedad basada en el capital-salariato.
El proletariado debe y puede comprender, si sabemos llegar a él, la consigna: ¡Abolición del trabajo asalariado!, de igual modo que debe y puede comprender que no hay salud para él ni para la humanidad sin llevar la sublevación de su clase hasta Rusia, Estados Unidos y China, limitándonos aquí a dos conceptos prácticos de carácter inmediato.
Un partido apto para hacerse oir de tal manera, modificará la situación política en su país y en el mundo. Os deseamos, camaradas delegados, tomar la delantera en semejante tarea, la más urgente de nuestra época.
Fraternalmente os saludan, por
FOMENTO OBRERO REVOLUCIONARIO Núcleo M
G. Munis — J. Costa — José Canelas