Alarma, n.º 28, 1.er trimestre 1975 (pág. 6). PDF del número completo

La decisión del gobierno portugués de instaurar una sóla central sindical, impuesta por decreto, tal como habría hecho Salazar, es mero prolegómeno de la tendencia a establecer el capitalista único en un Estado regido por el partido único. Es tedencia natural del sistema, más neta hoy en los países atrasados que en los adelantados, y sobretodo, es meta consciente de todos los partidos pro-rusos y pro-chinos.

Si los sindicatos en general solo sirven hoy para entorpecer incluso la defensa inmediata de la clase obrera, la Central única se convierte, en toda la extensión del término, en un presidio para los explotados. Cunhal dice: "no hay que dividir a la clase obrera", debe entenderse: ningún sector de la clase obrera debe tener libertad de criticarnos, combatirnos, organizarse y actuar a su guisa.

El partido de Cunhal, sabe, mucho mejor que los militares a quienes está dando lecciones, cómo cortarle alas al proletariado y cómo machacar, si se produce, una tentativa revolucionaria. Es un "teorico" de la contrarrevolución. Sus congéneres de otros países han dado más de una prueba de aptitud en tal sentido, sin ir mas lejos en la España de 1936-39.

Trabajadores portugueses:

OS ESTAN ECHANDO ENCIMA NUEVAS Y MÁS SOLIDAS CADENAS

ORGANIZAD LA RESPUESTA, REBELAOS