Alarme, n.º 11, enero-febrero-marzo de 1981 (págs. 17-18). PDF del número completo · Texto original en francés
Tras la intervención directa de Rusia en Afganistán para imponer un gobierno todavía más sometido a su bota que el anterior, Estados Unidos reacciona enviando algunas armas a la lucha de liberación local: los combatientes islámicos.
Para los dos imperialismos, pues, la situación es en conjunto la inversa de la de El Salvador: en un caso, apoyo al gobierno establecido; en el otro, apoyo a la lucha de liberación nacional contra el gobierno establecido. Para el proletariado, la misma situación: rebaño de borregos, tropa de combate de un imperialismo en detrimento del otro, enrolado en un combate que no es el suyo, a saber, el de las liberaciones nacionales.
En cuanto a los trotskistas, siguen siendo fieles a sí mismos: a la zaga del stalinismo, apoyan lo que apoya Moscú.