Alarme, n.º 36, abril-mayo-junio de 1987 (pág. 13). PDF del número completo · Texto original en francés
La CGT desfila de Nation a Bastille arrastrando tras de sí a una masa de embrutecidos para defender la Seguridad Social, bastión intocable de las «conquistas obreras», hoy puesto en tela de juicio por el capital. ¡La enfermedad sale cara, sobre todo a los más desposeídos, enfermos de vivir y de respirar en una atmósfera de mierda!
Una marcha más para el rebaño balador y para los pastores guardianes, encantados de su impacto y del buen desarrollo de la acción reaccionaria. ¿Qué tenemos que defender nosotros, productores excluidos de esta sociedad de la abundancia?
Es evidente, por recoger el conocido refrán, que «más vale ser rico y estar sano que pobre y enfermo»; por eso nuestra respuesta a todo este circo es: «Idos a la mierda, vosotros y vuestra caridad». Si enfermamos a fuerza de currar o de no currar ya, de comer o de no comer ya, es culpa de este sistema imbécil que nos explota cada vez más, ¡y eso la Seguridad Social no nos lo reembolsará nunca, como tampoco nos reembolsará la vida perdida en ganarla!
¡Destruyamos los males para curar sus efectos! No debemos luchar por mejores condiciones de explotación, sino por la revolución proletaria internacionalista, para disfrutar de la verdadera seguridad social, es decir, ¡de una sociedad sin clases, sin pasta y sin fronteras! Para ello, el proletariado impondrá su dictadura a todos los canallas que quieren hacernos creer que las cotizaciones patronales son un gesto de bondad hacia nosotros, cuando en realidad no son más que una ínfima parte de la plusvalía que nos arrancan con la ayuda y la complicidad activa de los sindicatos y demás perros guardianes del capital, como los trotskistas y los izquierdistas.
Hoy, la mayor parte de las concesiones hechas anteriormente por el capitalismo a la clase obrera han sido recuperadas por él, y las condiciones de vida del proletariado y de la humanidad no dejan de degradarse día tras día; por eso es necesario unirse para hacer la revolución comunista, que realizará la clase obrera, la cual instaurará entonces la comunidad humana mundial aboliendo el trabajo asalariado.
¡No defenderemos la paz social y su in-Seguridad Social, que hacen de nosotros mercancías, sino que lucharemos contra la seguridad de la explotación para llegar a ser seres humanos!
¡A LA LUCHA, CAMARADAS!