Alarme, n.º 37-38, julio-diciembre de 1987 (pág. 21). PDF del número completo · Texto original en francés

El texto que sigue se difundió como octavilla en España con ocasión de la carnicería perpetrada por ETA, el pasado mes de junio, en un supermercado de Barcelona.1 Sin embargo, vale en todo momento contra todos los nacionalismos, incluso los que no ponen bombas.

Porque aspira a acaparar la explotación del proletariado vasco y a convertirse en su opresor estatal.

Sus aliados políticos y sus financiadores son las dictaduras islámicas, las de Gadafi y Jomeini entre otras.

ETA es una organización capitalista, patriótica, reaccionaria; por sus métodos, corrompida y criminal. Toda acción, toda palabra de ETA o de su punta de lanza, Herri Batasuna, se opone a la lucha obrera y la perjudica, en tierra vasca, en España, en Europa, en el mundo.

El proletariado es, por su esencia misma, anticapitalista, internacionalista, revolucionario. Y en lo inmediato no puede marchar en ese sentido, el único que le pertenece en propio, sin denunciar a ETA, cuya estafa política, chorreante de sangre, blanquea la muy vieja estafa de los supuestos socialistas o comunistas, por no hablar de los sindicatos. Denunciémoslos a cada uno por lo que es, y a todos como parcelas del mundo de la explotación.

Trabajemos por la formación de un partido revolucionario de los explotados de toda la península. Solo él será capaz de restregarle a ETA el hocico en su propia mierda y de despejar el camino de las demás estafas, enemigas también de la revolución.

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA IBÉRICA Y MUNDIAL!

JUNIO DE 1987

Fomento Obrero Revolucionario


  1. El atentado de ETA contra el hipermercado Hipercor de Barcelona, el 19 de junio de 1987. ↩