Boletín, n.º 2, Barcelona, febrero de 1937 (págs. 14-15). PDF del número completo
Cuando hace un año el P.O.U.M. firmó el manifiesto electoral que dió nacimiento al Frente Popular, nuestra organización internacional formuló duras críticas que los dirigentes del P.O.U.M. han calificado de calumnias. Aquella firma, que excedía los límites del compromiso de frente único, auguraba toda una sucesión de capitulaciones y concesiones de principios, siempre invocando particularidades que los "sectarios" son incapaces de ver, que impediría al P.O.U.M. convertirse en el polo de atracción de las masas y educar los cuadros de la vanguardia proletaria.
Durante el año transcurrido la grandeza y abundancia de acontecimientos, en medio de los cuales el P.O.U.M. permanece como un partido casi exclusivamente catalán, corroboran fuertemente nuestra apreciación. La "particularidad" sobre la que se apoyó para incluirse en el frente popular, era, en el fondo ignorar que un partido que aspira firmemente a la revolución, debe saber sacrificar una ventaja momentanea adquirida al precio de una concesion, en beneficio de un desarrollo ulterior. Para que las masas comprendan y sigan a un partido, es preciso que este tenga una fisonomia perfectamente definida. Toda aproximacion, aunque sea parcial, con los enemigos del proletariado, le confunde con estos desdibujando las fronteras entre la politica reformista y la revolucionaria.
A pesar de ello las condiciones de España eran tan propicias que tambien el P.O.U.M. hubiera recuperado rapidamente todo lo perdido rectificando honda y rapidamente su politica. Pero desgraciadamente la direccion del P.O.U.M. no parece ver en nuestra revolucion sino "particularidades"; siempre particularidades que le permitan aceptar diariamente la posicion y cierra los ojos al porvenir.
Esto ultimo es, en tanto no exista un partido verdaderamente revolucionario, el rasgo mas peligroso del P.O.U.M., ya que, aunque el se obstina en ignorarlo, como partido de extrema izquierda puede influir poderosamente en la conciencia de las masas y hasta determinar el camino de la revolucion. Hoy mismo, que atravesamos dias de enorme gravedad, la imprevision politica del P.O.U.M., sus consignas confusas, erroneas o contradictorias, su ausencia de voluntad para la lucha politica, que alcanza proporciones de inercia, su continuo retraimiento ante el bloque staliniano-reformista y ante las capitulaciones del anarquismo, y de la manera mas concreta, su total despreocupacion por la salida inmediata revolucionaria de los acontecimientos, que amenazan peligrosamente con una salida reaccionaria, todo esto puede propiciar el ambiente para que stalinianos y socialistas de mala gana seguidos los anarquistas nos brinden la paz que tanto anhelan en el secreto de sus jaulas burocraticas, el triunfo de los fascistas que no anhelan pero facilitan o la guerra imperialista que preparan aunque temen.
¿Que hace el P.O.U.M. a todo esto? ¿Que perspectiva ve? ¿Que consigna opone a estos principios? Descargar toda la responsabilidad de la situacion sobre los traidores no es de sectarios sino de impotentes. Los traidores, necesariamente deben traicionar. Los revolucionarios estan para impedir el triunfo de los traidores. El P.O.U.M. existe y ahueca la voz para llamarse el partido de la revolucion, pero, ¿lucha efectivamente contra la traicion que zumba diariamente sobre nuestras cabezas esperando el momento propicio para caer? No, no lucha. Se deja llevar por los acontecimientos, duerme en espera de que las masas vengan a buscarlo y para cubrir el deber de decir algo lanza cualquier consigna de sus diccionario especial.
Para eliminar toda oposicion a sus siniestras intenciones, el stalinismo se ha lanzado a una campaña de calumnias y persecuciones contra el P.O.U.M. La seccion de Madrid, mas debil, viviendo en una plaza militar y representando ademas el ala izquierda del partido, ha sufrido los primeros y mas violentos ataques. A la confiscacion de su prensa y radio sigue el ataque fisico, tal vez un proceso de corte moscovita. Contra estos ataques toda organizacion revolucionaria tiene el deber de defender energicamente al P.O.U.M. Pero ante todo es preciso que el sepa defenderse respondiendo a la persecucion con el ataque politico, empleando a fondo una campaña de agitacion contra los procedimientos stalinianos que obligue a las organizaciones anarquistas a situarse a uno u otro lado. Al P.O.U.M. le sobra fuerza para triunfar en esta empresa; sin embargo le estamos viendo batirse en retirada, ceder el terreno al stalinismo, formular unas cuantas protestas intrascendentes en la "Batalla" para recluirse inmediatamente en su habitual inercia en espera de que llegue la hora del martirio a Cataluña.
Exactamente lo mismo acontece en la arena mas vasta de la lucha de clases. Todo el margen, nada pequeño, que mediante la guerra civil le fue dado a la clase obrera para agruparse formando un partido de la revolucion se está agotando. Nadie, ni el propio P.O.U.M., pretenderá que la clase obrera cuente hoy con las condiciones necesarias para apoderarse del poder politico y crear su propio Estado de clase. Al contrario, el peligro esta en que el estado burgues se consolide totalmente a expensas del proletariado. La unica salida positiva, reside en el [ilegible] del espiritu de clase del proletariado, que reanime el espiritu general, impida toda salida reaccionaria, y conceda un nuevo plazo indispensable para preparar la toma del poder politico. Nosotros hemos formulado esta salida en la consigna de "frente revolucionario del proletariado". En las masas existe gran desconfianza hacia el Frente Popular. Incluso entre los anarquistas hay una animadversion general a la politica de sus ministros, empiezan a darse cuenta de la necesidad de una politica de clase; Nadie quiere tampoco la guerra imperialista y mucho menos un armisticio. Existen condiciones muy favorables a la instauracion del frente revolucionario que daria al traste con el F.P. y sus proyectos, iniciaria el rompimiento de la union sagrada en toda Europa, permitiria organizar el partido de la revolucion y encontrar el camino del Poder.
En la intimidad del hogar probablemente algunos lideres del P.O.U.M. lo comprenderan aun. Lo hace sospechar la adhesion de la J.C.I. al frente de juventudes revolucionarias, que aunque incompleto y confuso en algunos puntos, puede representar un principio de reaccion proletaria positiva; pero el P.O.U.M. teme emprender toda campaña por un frente revolucionario, no quiere que los stalinianos puedan decir que pretende romper el F.P. y se entrega a conciliabulos burocraticos con los anarquistas esperando tal vez que estos le sugieran un frente semejante al de la juventud. Mientras tanto el stalinismo triunfa, la burguesia se rehace y la confusion de las masas abona todos los proyectos reaccionarios. Pero al P.O.U.M. no le falta, ni mucho menos, una consigna de buenas pariencias. "Gobierno obrero y campesino". En los momentos de desaliento, cuando se cree definitivamente alejado de la Generalidad, la direccion del P.O.U.M. lanza una consigna en grandes titulares como un reto a los stalinianos y elixir milagroso que de un solo golpe pueda cambiar la faz de los acontecimientos.
Nadie podria decir exactamente que entiende el P.O.U.M. por gobierno obrero y campesino. ¿La colaboracion que practicó? ¿Un gobierno basado en los comités? En el primer caso los trabajadores tienen ya la prueba de que solo sirve a la burguesia; en el segundo la consigna es totalmente extemporanea, porque apenas existen comites, los que quedan no tienen la estructura adecuada y por lo tanto no pueden hacer sino preparar el terreno para que los comites puedan hacerse cargo del poder. Solo el frente revolucionario, rompiendo la coalicion de clases, iniciaria aquella preparacion.
A los camaradas que en el seno del P.O.U.M. confian en la eliminacion por la propia direccion de los errores anteriores, les aseguramos que esta no tiene ni ha tenido nunca la intencion seria de preparar la toma del poder por el proletariado. Acerca de la colaboracion deciamos en nuestro numero anterior que la "falta de criterio del P.O.U.M. es mas aparente que real". Tan pronto como los roces entre los anarquistas y los stalinianos han ofrecido la posibilidad —bien remota— de que la C.N.T. apoye la candidatura gubernamental del P.O.U.M., "L'Hora" que siempre ha estado unos centimetros a la izquierda de la "Batalla", demanda el dia 19 un gobierno de prestigio revolucionario en la Generalidad", el que vuelva "el P.O.U.M. con mayor representacion que antes y se disminuya la de la Esquerra". Seriamente deberíamos preguntar a los dirigentes del P.O.U.M. que "particularidad" han encontrado para entregar de este modo el movimiento obrero al stalinismo.
Es absolutamente imprescindible declarar que la direccion del P.O.U.M. es el principal obstaculo para la formacion del partido revolucionario. Sus militantes tienen el deber de luchar contra el oportunismo de la direccion, que se deja atropellar por el stalinismo, capitula siempre en los momentos de mas gravedad e impide al proletariado encontrar un polo revolucionario junto al que agruparse y escombrar de enemigos el camino del Poder. La lucha por el frente revolucionario del proletariado dará a los militantes del P.O.U.M. una exelente oportunidad de controlar alguna vez a su direccion y prestar un servicio a la revolucion social. De no lograrse, el propio P.O.U.M. marchara hacia la ruina y la revolucion entrará en una fase reaccionaria.
G. M.