Boletín, n.º 2, Barcelona, febrero de 1937 (págs. 6-7). PDF del número completo
Todas las organizaciones han disfrutado militarmente de una libertad envidiable por lo propicia para demostrar la diferencia organica, la disciplina y las capacidades combativas entre las milicias entregadas a las organizaciones del Frente Popular y las dirigidas por una organizacion revolucionaria. Ha habido, en efecto, durante estos meses, la oportunidad de organizar fuertes contingentes de milicias que imbuidas del espiritu politico de la revolucion y energicamente estructuradas, representaran como una avanguardia del futuro ejercito rojo y una fuente de experiencias y prestigio para el partido que hubiera sido capaz de hacerlo. En todos los aspectos, lo repetimos, no ha faltado la independencia necesaria.
Pero es precisamente en el dominio militar donde hasta muy recientemente apenas existian diferencias entre las diversas organizaciones. Milicias del P.O.U.M., de la C.N.T., stalinistas o republicanas se confundian por su semejanza, a pesar de que oficialmente el P.O.U.M. sustente ahora el criterio del ejercito rojo y el del ejercito republicano los stalinianos y adlateros.
Aquel criterio del P.O.U.M., con la firme voluntad de practicarlo en su radio de accion, le habria rendido brillantes exitos militares y los mas extensos beneficios politicos para el y para la revolucion. Pero el centrismo politico tiene continuamente destellos casi revolucionarios y realidades grises que aparecen tristemente apenas entra en contacto con la realidad. En la practica la vida politica de las milicias del P.O.U.M. es casi nula; la burocratizacion de los mandos se manifiesta por los privilegios irritantes y no faltan con frecuencia secuaces de una disciplina cuyo sentido revolucionario ignoran, que amenazan con graves penas a los milicianos que no se resignan a la inactividad politica.
Desgraciadamente esto ha ocurrido como regla general y se prolonga despues de la Conferencia militar de Lerida, el parrafo cuarto de cuya resolucion reconoce que el "trabajo en el Ejercito reviste un caracter fundamentalmente politico."
Se equivocan quienes opinan que esta situacion es causada por defecto de organizacion o incapacidad personal de los responsables militares. Fue la colaboracion politica lo que indujo al P.O.U.M. a sacrificar una parte del contenido de clase de sus propias milicias. Una vez arrojado de la Generalidad inicia un virage a izquierda cuyas consecuencias practicas aun no se aprecian. A pesar de la resolucion de la Conferencia militar de Lerida, todo trabajo politico y exito organisacional en las milicias se halla dificultado para el P.O.U.M. por la confusion general con que se aborga el problema del ejercito.
En un proximo numero de nuestro Boletin trataremos extensamente este problema, en relacion con el mando unico y la disciplina. La libertad politica y el contenido politico reconocido por el P.O.U.M. al Ejercito, deben aprovecharse para eliminar el burocratismo y constituir comites de combatientes que, llegado el momento, sumen la suya a las representaciones de obreros y campesinos, base del poder politico del proletariado.