Contra la Corriente, n.º 1, febrero de 1943 (pág. 4). PDF del número completo
"El Correo Socialista", periódico en lengua rusa editado en Nueva-York por el grupo menchevique de Abramovich, publica el mes de Enero, bajo el título "La casa de los muertos", una información sobre los perseguidos del stalinismo, de la que entresacamos lo siguiente: Al norte de Siberia, en una región desértica y completamente salvaje llamada Iakutia, han sido concentrados en campos especiales centenares de miles de comunistas oposicionistas. En la parte mas solitaria de la región fué construida una prisión especial para los mas importantes. El periódico informante sabe que varios centenares de miles de militantes de la vieja guardia se encontraban allí. Entre ellos, ex-miembros del Comité Central no fusilados. Tales, Bubnof, Rudzutak, Eije, Rakousky, Radek y otros. La noticia corresponde al 1941. Esta prisión es mantenida en el mas completo aislamiento. No llegan ni salen noticias. La correspondencia está prohibida.
Las mujeres de los principales oposicionista fusilados o encarcelados, libertadas al terminar los procesos, fueron detenidas nuevamente entre 1939 y 1940, encerrándoselas, con sus hijos, en un campo de concentración construido exprofeso para ellas, a unos cien kilometros de Moscú. El número de prisioneras, contando los niños, sube a 30.000.
Siguiendo a su informante, se refiere el periódico a los destinos de algunos oposicionistas. Rakousky, murió el año antepasado de "muerte natural", provocada por "agotamiento"; en otras palabras, de hambre. Tal es el fin, a manos de la contrarevolución stalinista del primer Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo de la República Socialista de Ucrania.
A juicio del informante antedicho, todos los rumores sobre las consideraciones que Radek parecía recibir de Stalin, son falsos. Radek pereció en circunstancias dudosas, matado, durante el paseo, a tiros de revolver por un guardia chequista. Al parecer había hecho una denuncia contra el regimen de la prisión. El matador fué detenido y no se ha sabido mas de él. Como se sabe, Radek es quien, durante uno de los procesos de Moscú aceptó las infamias que le eran dictadas por la G.P.U., con el objeto de condenar a los demás procesados. Traidor desde mucho antes a la Oposición obrera, creyó salvarse acusándola. Pero tampoco el stalinismo, a la larga, paga traidores aunque se nutre de ellos.