Contra la Corriente, n.º 1, febrero de 1943 (pág. 2). PDF del número completo
Leon Lesoil tenía una inmejorable y larga historia revolucionaria. Minero de la región de Charleroi, trabajó muchos años en las minas al mismo tiempo que organizaba al proletariado para la lucha contra el patronato. Revolucionario consecuente, después de la otra guerra se incorporó al movimiento de la III Internacional, participando en la formación del Partido Comunista Belga, del que fué dirigente. Cuando la degeneración stalinista de la Internacional empezó a acusarse, Lesoil, siempre fiel a si mismo, la combatió, adhiriéndose al movimiento de la Oposición rusa que evolucionó hasta la creación de la IV Internacional. De ella es el Partido Belga una de las mejores secciones europeas y Lesoil dirigente destacado y querido de una y otro.
Su aportación al movimiento revolucionario es un ejemplo de perseverancia, energía y honradez. Lesoil pertenecía a la clase de hombres que enorgullecen a una causa y la enaltecen. Tras la inmunda degeneración producida por el stalinismo, esa clase de hombres sólo tiene refugio en la IV Internacional, la bandera que adoptó Lesoil.
Hecho prisionero por los nazis, inmediatamente después de la invasión de Bélgica, Lesoil fué trasladado a una prisión en Alemania. Muy avanzado ya de edad, no ha podido resistir a las privaciones y malos tratos que los nazis le inflingieron. Lesoil ha muerto como muere un revolucionario: en lucha irreconciliable contra el mundo capitalista.
Su ejemplo es una viva acusación contra stalinista y social-demócratas. Mientras los primeros colaboraban con la Gestapo, durante el pacto Hitler-Stalin, Lesoil y sus compañeros de Partido eran encarcelados; mientras unos y otros colaboran con la burguesía anglo-americana, Lesoil y sus compañeros de Partido trabajan por la Revolución Socialista en ambos campos imperialistas; mientras el stalinismo trata de infamar como agentes de Hitler a los compañeros de Lesoil en las naciones democráticas, Lesoil, trotskista, Lesoil dirigente de la IV Internacional muere en manos de la Gestapo; mientras el stalinismo y la social-democracia se arrastran a cuatro patas ante la burguesía, borrando toda traza de lucha por la revolución obrera, Leon Lesoil y sus camaradas trotskistas del mundo entero caen luchando por ella.
¡Las masas obreras en insurrección os vengarán trotskistas caidos a manos de la burguesía y calumniados por sus lacayos stalinistas!
"En contradicción con la II y III Internacionales, la IV Internacional edifica su política, no sobre la suerte militar de los estados capitalistas sino sobre la transformación de la guerra imperialista en una guerra de los trabajadores contra la capitalistas, sobre el derrocamiento de las clases dominantes de todos los paises, sobre la revolución mundial". ("Manifiesto de la IV Internacional sobre la guerra"-Europa, Mayo, 1940)