Contra la Corriente, n.º 2-3, marzo-abril de 1943 (págs. 5-6). PDF del número completo
La insurrección del marsellés barrio viejo del puerto es el primer síntoma importante de la enorme ofensiva revolucionaria que gesta Europa. Ha sido un barrio obrero, abundante en refugiados políticos de todas las nacionalidades, el que se ha avanzado a una acción limitada de masas insurgiéndose contra la opresión fascista. No es el único síntoma. Semanas antes de la ocupación total de Francia, una ola de huelgas recorrió el país protestando por el reclutamiento de trabajadores por los alemanes. En conjunción con las huelgas, y por vez primera en escala considerable, el sabotaje fué practicado como auxiliar de la acción de masas. En acciones de este género está en germen el caracter de la futura revolución europea.
Tanto el gaullismo como el stalinismo -su único sostén real en el interior de Francia- propician y alientan el sabotaje, como arma suprema de lucha. No porque ignoren la existencia de otros medios o su eficacia mayor, sino por razones de finalidades políticas. El objeto de gaullistas y stalinistas consiste en restablecer la burguesía francesa en el estado anterior a la capitulación, con su consiguiente infeudación a Washington y Londres y su secuela de opresiones coloniales. El empleo de la lucha de masas rebasa ese objetivo, lo ignora en realidad. Por su naturaleza de clase, tiene un contenido y una mecánica propios cuyo desenvolvimiento último seria la revolución proletaria. Gaullistas y stalinistas renuncian, aterrados, a esta clase de lucha antifascista. "¡Haced sabotaje, practicad el terrorismo!" -es su panacea. Sabotaje y terrorismo, independientemente de las relaciones de clase, fueron siempre atributos de la pequeño burguesía. En el caso de Francia hacen el juego del imperialismo anglo-americano, juego antialemán, si, -no antifascista- pero mas antirevolucionario que antialemán. Por antialemán emplea el sabotaje y el terrorismo, por antirrevolucionario se opone a las acciones de masas y deja al cuidado del ejército anglo-americano la tarea de "libertar a Francia" de los alemanes y....de las acciones de masas.
Los intereses de la burguesía y aun los de la pequeña burguesía pueden rendir poco en la lucha por la liberación de Francia, sus métodos nada. Con frecuencia, la burguesía, mas o menos integrada en la economía de guerra nazi, pena por la victoria alemana. Mas independiente en este aspecto, la pequeña burguesía es patriota y simpatiza con las Naciones Unidas, pero no puede ofrecer nada placentero, capaz de arrebatar las voluntades en la ingente lucha contra la opresión fascista. El programa de la restauración de la república no puede atraer a las masas, que la hacen justamente responsable de la situación actual. En las condiciones en las que la restauración se operaría la vida en Francia no cambiaría gran cosa. Variarian los ocupantes y el centro de subordinación, pero la opresión nacional permanecería. Europa entera afronta el problema de la liberación nacional no respecto de este o aquel imperialismo sino del capital financiero en su conjunto. El fenómeno de su ocupación por Hitler, aunque obedeciera inmediatamente a causas estratégicas, su causa mediata y mas fundamental fué económica. El potencial industrial de la burguesía alemana necesita controlar Europa, el mundo, o perecer. Pero la burguesía yanki-inglesa tiene exactamente el mismo problema. Por ocupación o por delegación en sirvientes dóciles, se verá empujada a controlar Europa y el mundo, o perecer. Cegando la conciencia de las masas por la práctica exclusiva del terrorismo, impidiendo que se organicen en busca de su propia salida, stalinistas y gaullistas preparan una nueva opresión y sacrificios mayores de las masas.
La liberación de Europa no depende de los Estados Unidos ni de Inglaterra, sino de la capacidad de las masas para organizarse contra el opresor: será libre por la Federación de repúblicas socialistas u oprimida por cualquiera de los imperialismos. El problema se plantea en términos idénticos para las masas alemanas: o libres en una Europa socialista o subyugadas ya por Hitler, ya por sus rivales vencedores. Una de las tareas mas importantes del proletariado francés y europeo en general, consiste en ganar para la causa común al proletariado alemán, mostrandole que sus intereses forman un todo con el de los oprimidos de Europa. El punto mas débil de Hitler es su proletariado. Pero la propaganda y la acción pro-burguesía anglo-americana de stalinistas y gaullistas da por resultado dificultar su ruptura con la camarilla nazi. En cambio la fraternidad de clase es el arma mas temida de Hitler, su última proclama lo prueba. A ella sólo es posible llegar por la acción de masas, bajo el programa de la Federación de repúblicas socialistas europeas. Esa es la verdadera acción liberadora, esa es la acción internacionalista por la que trabajan y mueren los militantes de la IV Internacional en Europa.