Contra la Corriente, n.º 4, mayo de 1943 (pág. 27). PDF del número completo
"El primero de los requisitos indispensables para la lucha victoriosa, es la separación de los lacayos del capitalismo y de los victimarios de la revolución comunista, como se lo proponen los mismos socialistas demócratas de derecha, pero además se debe proceder a la segregación de los centristas y kautsquianos que en el momento crítico abandonan siempre al proletariado y pactan con sus enemigos declarados.
Por otra parte, se necesita formar una coalición con los elementos obreros revolucionarios que aun cuando no hayan sido socialistas, acepten la dictadura del proletariado bajo la forma soviética, como lo hacen algunas fracciones del sindicalismo.
El desarrollo del movimiento revolucionario en todos los países, el creciente peligro de estrangulación de la idea revolucionaria, por obra de los Estados capitalistas aliados, la tentativa hecha por los socialistas traidores para unirse a la "Internacional Amarilla", a fin de trabajar por la "Liga Wilsoniana", y finalmente, la absoluta necesidad de coordinación de las fuerzas proletarias, nos obligan a establecer una Internacional realmente revolucionaria, realmente proletaria y realmente comunista.
Esta Internacional, que subordina los llamados intereses nacionales a los intereses de la revolución internacional, provocará la recíproca ayuda del proletariado de todos los países, porque sin el mutuo apoyo económico, el proletariado será incapaz de organizar la nueva sociedad.
Por otra parte, a la inversa de la Internacional amarilla de socialistas patriótas, el proletariado revolucionario mundial prestará su concurso para que las razas explotadas en las colonias se sobrepongan al imperialismo, hasta que sea totalmente destruido ese medio de dominación en el mundo entero.
El terror blanco de la burguesía es indescriptible, e innumerables las víctimas que ha hecho en las clases trabajadoras. Los mejores como Liebknecht y Rosa Luxemburgo, han caido.
¡El proletariado necesita defenderse a toda costa!
La Internacional Comunista hace un llamamiento al proletariado de todo el universo para que tome parte en la lucha final.
¡Cesen definitivamente las conspiraciones imperialistas del capital!
¡VIVA LA REPUBLICA INTERNACIONAL DEL SOVIETISMO PROLETARIO!"
NOTA.- Tal era el objetivo de la Internacional Comunista. Venticuatro años despues, los stalinistas, esos amarillos mucho mas amarillos que sus colegas de 1914-18, arrastrándose servilmente a los piés del capital financiero mundial, declaran que la Internacional Comunista ha cumplido su misión histórica. Ellos si que han cumplido la misión reaccionaria de destruirla.