Contra la Corriente, n.º 4, mayo de 1943 (pág. 13). PDF del número completo
"Considerando:
Que la emancipación de la clase obrera debe ser el resultado de una acción empeñada por la misma clase obrera;
Que la lucha por la emancipación de la clase obrera no es una lucha para conquistar privilegios de clase, sino la igualdad de derechos y deberes y la abolición de toda dominación de clase;
Que la subordinación económica del trabajador a los que han monopolizado la propiedad de los medios de trabajo, es decir, las fuentes de la vida, es un hecho que constituye el fundamento de todas las formas de servidumbre, de la miseria social, de la degradación mental y de la dependencia política;
Que la emancipación económica de la clase obrera es, por consecuencia el gran fin a que debe subordinarse como medio todo movimiento político;
Que todos sus esfuerzo tendientes a este gran fin han fracasado hasta hoy por falta de solidaridad entre las diversas categorías de trabajadores de cada país, y por consecuencia de un vínculo fraternal entre las clases obreras de los distintos paises;
Que la emancipación del trabajo es un problema que no tiene caracter local, sino social, comprensivo de todos los paises en que exista la sociedad moderna, y que su resolución depende de la acción solidaria, practica y teórica de los paises mas avanzados;
Que el presente despertar de las clases obreras en las naciones mas industriales de Europa debe servirnos de solemne advertencia si queremos alimentar nuevas esperanzas, para no recaer en los viejos errores, y reclama la inmediata coordinación de los movimientos aislados aun;
Por estas razones se ha fundado la Asociación Internacional de Trabajadores."
NOTA: Este documento fué escrito en 1864. En 1943, sólo la IV Internacional continúa la tradición internacionalista iniciada por la Primera, frente a stalinistas, socialistas y anarquistas.