Escrito por Friedrich Engels, a los trece años, en Barmen el 20 de diciembre de 1833, como poema de cumpleaños para su abuelo materno, el rector van Haar, de Hamm.1 Publicado por primera vez en Karl Marx/Friedrich Engels, Historisch-kritische Gesamtausgabe, sección I, tomo 2 (Berlín, 1930, p. 462), de donde se traduce, por la Escuela de marxismo, 2026. La versión es literal, verso a verso, sin metro. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Barmen, 20 de diciembre de 1833.
A mi abuelo
Oh tú, querido abuelo, que siempre nos tratas con bondad,
tú, que siempre nos ayudabas cuando los deberes se atascaban,
que tan bonitas historias me contabas cuando estabas aquí,
de Cerción y de Teseo, de Argos el de los cien ojos;
del Minotauro, de Ariadna, de Egeo el ahogado;
del vellocino de oro, de los argonautas y de Jasón,
del fuerte Hércules, de Dánao y de Cadmo.2
Y... ya no me acuerdo de qué más me contabas;
pues bien, te deseo, abuelo, un feliz año nuevo,
una vida aún larga, mucha alegría y pocas penas,
todo lo bueno que jamás le pueda suceder a un hombre;
todo eso te lo desea tu nieto, que te quiere
Friedr. Engels.
El padre de la madre de Engels, Elise van Haar, que había sido rector (director) del instituto de Hamm. ↩
Personajes de la mitología griega: el bandido Cerción, vencido por Teseo; el gigante Argos, guardián de Ío; el Minotauro de Creta, muerto por Teseo con ayuda de Ariadna; Egeo, padre de Teseo, que se arrojó al mar al creer muerto a su hijo; Dánao, padre de las Danaides, y Cadmo, fundador de Tebas. ↩