Escrito por Friedrich Engels en francés el 21 de noviembre de 1847. Publicado en La Réforme (París) el 22 de noviembre de 1847. No disponemos del original francés: traducido de la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 4 (Berlín, 1972, pp. 407-408), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto alemán de la MEW
La apertura de un Parlamento recién elegido, del que además forman parte destacados representantes del partido popular, tenía que provocar inevitablemente un movimiento extraordinario en las filas de las fuerzas democráticas. Las asociaciones locales de los cartistas se reorganizan en todas partes. Se multiplican las asambleas; proponen y discuten posibilidades de acción de la más diversa índole. El comité ejecutivo de la Asociación Cartista ha tomado ahora la dirección de este movimiento y, en un mensaje a la democracia británica, ha expuesto el plan de campaña del partido para la presente legislatura.
«Dentro de pocos días —dice el mensaje— se reunirá una Cámara que se atreve a llamarse abiertamente, ante el pueblo, Cámara de los Comunes de Inglaterra. Dentro de pocos días esta Cámara, elegida por una sola clase de la sociedad, emprenderá su trabajo ilegítimo y odioso para consolidar los intereses de esa misma clase en perjuicio del pueblo.
El pueblo tiene que protestar en masa, desde el primer momento, contra la usurpación del poder legislativo que esta Cámara ha cometido y que ahora ejerce. Vosotros, los cartistas del Reino Unido, tenéis todos los medios para ello; es vuestro deber utilizarlos. Por eso os presentamos una nueva petición nacional por la Carta del Pueblo. Ponedle vuestras firmas por millones; haced que podamos presentarla como la expresión de la voluntad de la nación, como la protesta solemne del pueblo contra toda ley dictada sin el consentimiento del pueblo, como un proyecto de ley para devolver al pueblo la soberanía nacional que le ha sido arrebatada desde hace siglos.
Pero la petición sola no puede responder a lo que exige el momento. Es cierto que hemos conquistado en la asamblea legislativa un escaño para el señor O'Connor. Los diputados demócratas encontrarán en él un jefe vigilante y lleno de energía. Pero O'Connor necesita el apoyo de la presión de fuera, y esa presión de fuera, esa opinión pública fuerte y que se haga respetar, sois vosotros quienes tenéis que crearla. En todas partes deben reorganizarse los grupos de nuestra asociación, todos los antiguos miembros deben volver a las filas, en todas partes deben convocarse meetings. En todas partes debe ponerse a la orden del día la discusión sobre la Carta; todas las asociaciones locales deben acordar cuotas para llenar nuestras cajas. Sed activos, mostrad la vieja energía inglesa, y la campaña que ahora comienza será la más gloriosa que jamás hayamos emprendido por la victoria de la democracia.»
La sociedad de los Demócratas Fraternales,1 compuesta por demócratas de casi todas las naciones europeas, se ha sumado ahora también abiertamente y por entero a la agitación cartista. Ha aprobado la siguiente resolución:
«Considerando que el pueblo inglés solo puede prestar una ayuda eficaz a la lucha por la democracia en los demás países en la medida en que haya conquistado para sí mismo el dominio de la democracia;
que entre los deberes de nuestra sociedad, fundada para apoyar a la democracia combatiente de todos los países, está el de sumarse a los esfuerzos de los demócratas ingleses por una reforma electoral sobre la base de la Carta;
la sociedad de los Demócratas Fraternales se compromete a contribuir con todas sus fuerzas a impulsar la agitación por la Carta del Pueblo.»
Esta sociedad fraternal, que cuenta entre sus miembros a los demócratas más destacados de Londres, tanto ingleses como extranjeros, gana importancia de día en día. Ha crecido tanto que los liberales londinenses han creído oportuno oponerle una Liga Internacional2 burguesa, dirigida por destacados representantes del librecambio en el Parlamento. Esta nueva asociación, a cuya cabeza están el doctor Bowring, el coronel Thompson3 y otros defensores de la libertad de comercio, no tiene otro objetivo que hacer propaganda del librecambio entre los extranjeros bajo el manto de frases filantrópicas y liberales. Pero parece que no consigue avanzar. En los seis meses de su existencia no ha hecho casi nada, mientras que los Demócratas Fraternales se han pronunciado abiertamente contra todo acto de opresión, viniera de donde viniera el intento. Por eso los movimientos democráticos ingleses y extranjeros, en la medida en que están representados en Londres, se han adherido a los Demócratas Fraternales y han declarado al mismo tiempo que no se dejarán utilizar en interés de los fabricantes librecambistas de Inglaterra.
Fraternal Democrats, sociedad internacional fundada en Londres en septiembre de 1845 por cartistas de izquierda (Harney, Jones) y emigrados revolucionarios, entre ellos los miembros de la Liga de los Justos; Marx y Engels mantenían estrecho contacto con ella. ↩
People's International League, fundada en Londres en abril de 1847 por radicales burgueses y librecambistas, con la participación de Giuseppe Mazzini. ↩
John Bowring (1792-1872), economista y diputado librecambista, discípulo de Bentham; Thomas Perronet Thompson (1783-1869), militar, economista y diputado radical, uno de los propagandistas de la Liga contra las Leyes Cerealistas. ↩