Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 93 (suplemento), 3 de septiembre de 1848 (Colonia), p. 1; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.
* En Massa y Carrara habían estallado disturbios, pero ya el 23 de este mes, según la declaración de los ministros en respuesta a una interpelación, estaban sofocados. A Livorno llegó el 23, en un barco procedente de Génova, el conocido padre Gavazzi, a quien el Gobierno había expulsado por sus discursos democrático-sociales. El Gobierno le prohibió desembarcar. En respuesta, el pueblo acudió en masa al puerto y lo sacó del barco entre un júbilo interminable. Se dirige a Bolonia. El Gobierno romano ha encargado la formación de los dos nuevos regimientos al tristemente célebre Bini, que pasa por partidario secreto de los jesuitas y por espía de Austria. En el pueblo solo hay una voz de indignación al respecto. Austria ha declarado que considera el ofrecimiento de la mediación francoinglesa una nueva garantía para el mantenimiento de la paz, pero que por el momento no puede hacer uso de él, puesto que ya negocia la paz directamente con Carlos Alberto. Solo si por esta vía no se obtiene ningún resultado se admitirá la mediación. En Venecia se ha formado un cordón de barcas armadas para impedir toda comunicación con el enemigo en tierra firme. El nuevo ministerio toscano de Capponi ha expuesto su programa ante los diputados. Los hechos, por supuesto, se desarrollarán de muy distinta manera.
* Nápoles, 14 de agosto. Uno de los insurrectos calabreses, Zagarella, se refugió a bordo de una chalupa perteneciente a la fragata francesa Psyché. Los soldados de Fernando detuvieron la chalupa cuando estaba fondeada y sacaron de ella al fugitivo por la fuerza, pese a la bandera francesa. Los marineros estaban desarmados y eran demasiado pocos para poder resistir. Este acto de violencia se cometió por orden expresa del general Nicoletti en Reggio. Cuando el cónsul francés en Mesina se enteró, exigió la devolución inmediata de Zagarella. De grado o por fuerza, los esbirros de Fernando tuvieron que acceder a la petición, porque de lo contrario la flota francesa probablemente habría tenido algo más serio que decir.
* Nápoles, 18 de agosto. Ayer llegó aquí, procedente de Malta, el duque de Parma, hasta ahora fugitivo, para volver, ahora que ha vencido la reacción, a tomar en sus manos el poder y continuar con el viejo juego.