Escrito en inglés por Friedrich Engels y Karl Marx entre el 22 y el 30 de agosto de 1870; manuscrito que no se publicó en vida de los autores. El original inglés no está disponible en una edición libre; traducimos de la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 17 (Berlín, 1962, pp. 266-267), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

El artículo no debería titularse «El príncipe N[apoleón], etc.»,1 sino «Yo». Por cada vez que se usa el nombre del pr[íncipe] Nap[oleón], el pronombre «yo» se emplea por lo menos veinte veces, sin contar sus declinaciones y formas derivadas. Lo que en el artículo se dice del pr. Nap. se ha impreso ya muchas veces, y de lo que se dice sobre el «yo» se ha contado, impreso y publicado ya tanto en Inglaterra que los propietarios y editores de semanarios dominicales, desaparecidos y existentes, lo saben para su desgracia.

Privado de sus pretextos, el periódico ofrece una nueva versión de la vieja historia del señor Blind: cómo Karl Blind, por diversas circunstancias adversas, se vio por desgracia impedido de cambiar el curso de la historia. Primero viene la leyenda tantas veces repetida, que es su principal mercancía, de cómo el moribundo gobierno provisional de la insurrección del sur de Alemania de 1849 lo envió en misión diplomática, en apariencia ante el entonces gobierno de la República Francesa, pero en realidad ante el gobierno revolucionario de Ledru-Rollin,2 que se esperaba que un movimiento popular instaurase en breve. ¡Pero, ay! Al gobierno que lo había enviado los prusianos lo echaron sin más contemplaciones al exilio suizo, y la manifestación del 13 de junio, que había de instaurar el gobierno ante el que él estaba de verdad acreditado, fue dispersada también sin más contemplaciones. Tuvo la suerte de verse liberado de una misión harto grotesca, encomendada por un gobierno muerto ante un gobierno no nacido, por el gobierno francés existente, que lo detuvo el 13 de junio en la manifestación «pacífica» de la exaltada Guardia Nacional de París y acabó expulsándolo del país. ¡Si el gobierno que lo había enviado hubiera seguido con vida, y si el gobierno ante el que en realidad lo enviaban hubiera llegado a nacer, qué no habría podido hacer Karl Blind! Procurándose una misión de alguien de Baden ante alguien de París, Blind supo esquivar «diplomáticamente» la más remota posibilidad de un encuentro arriesgado con el ejército prusiano que se acercaba. En todo caso, algo hizo.3

En 1870, al estallar la guerra franco-alemana, volvió a existir la posibilidad de que Italia se aliara con Francia. Pero Karl Blind estaba de guardia. «Si el rey V[íctor] M[anuel], etc.» (página 519).4 Pero otra vez se trataba de la misión de un gobierno inexistente ante otro gobierno inexistente. Luis Napoleón se negó a dejarle Roma a Víctor Manuel. Con ello obligó a este a tomar la ciudad ocupada por los franceses e hizo imposible también una alianza entre Italia y Francia. Otra vez se rechazaron los servicios y ofrecimientos de Karl Blind, valieran lo que valieran. Y así, este eterno diplomático in partibus,5 en vez de cambiar el curso de la historia, tuvo que contentarse con el «más caluroso agradecimiento» de Mazzini.6

Uno se acuerda sin querer del fanfarrón que, metido en una reyerta, gritaba: «¡Sujetadme, amigos, que voy a hacer una barbaridad!». Por desgracia para el mundo, pero quizá por fortuna para el señor Karl Blind, cada vez que está a punto de pasar al primer plano de los acontecimientos históricos, alguna circunstancia desfavorable le impide llevar a cabo esa «barbaridad» que había de hacerlo inmortal.

Esperemos que este sea el último tratado erudito, por lo menos en lengua inglesa, que Karl B. haya escrito sobre K. B. para K. B.

  1. El artículo de Karl Blind (1826-1907), demócrata alemán, participante en la revolución de Baden de 1849 y emigrado en Londres, sobre el príncipe Napoleón (Jérôme Napoleón Bonaparte, «Plon-Plon», 1822-1891), primo de Napoleón III, al que responde este borrador. ↩

  2. Alexandre Ledru-Rollin (1807-1874), jefe de los demócratas pequeñoburgueses franceses, que encabezó la fracasada manifestación del 13 de junio de 1849 en París contra la expedición francesa contra la República Romana. ↩

  3. Según la MEW, estas dos últimas frases son de Marx, que en el margen de la primera página del manuscrito de Engels escribió además esta variante: «Aceptando a tiempo esa misión ficticia en el extranjero, Blind supo esquivar todo encuentro con las tropas prusianas que entonces invadían Baden». ↩

  4. Cita del artículo de Blind. ↩

  5. Es decir, sin dominio real, como los obispos in partibus infidelium, titulares de diócesis situadas en tierra de infieles. ↩

  6. Giuseppe Mazzini (1805-1872), dirigente del movimiento democrático y republicano italiano. ↩