Escrito por Friedrich Engels hacia el 6 de septiembre de 1890; manuscrito inacabado, no publicado en vida del autor. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 22 (Berlín, 1963, pp. 66-67), según el manuscrito, sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. La copia del texto de la MEW de la que disponemos tiene una laguna en el paso de la página 66 a la 67, que señalamos con […]. La versión definitiva es la Respuesta a la redacción de la Sächsische Arbeiter-Zeitung. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

En su despedida, en el n.º 105 (31 de agosto de 1890), la redacción saliente de la Sächsische Arbeiter-Zeitung1 dice que el socialismo parlamentario pequeñoburgués está ahora en mayoría en Alemania. Pero las mayorías, dice, se convierten a menudo muy deprisa en minorías,

«y así la redacción saliente de la Sächs. Arb.-Ztg. espera, con Friedrich Engels, que, igual que en su día fue superado el ingenuo socialismo de Estado de Lassalle, también la tendencia parlamentaria ávida de éxitos que hay en la socialdemocracia actual será pronto superada por el sano sentido de los obreros alemanes».

Si aún hubiera […]2 vivían en lugares alejados entre sí y necesitaban tiempo para ponerse de acuerdo. Pero cuando habló, dijo lo justo, lo único adecuado a la situación. Los acontecimientos de Hamburgo le han dado la razón con creces.

Algunos miembros del grupo parlamentario o de la dirección del partido han cometido sin duda torpezas en el debate. Eso pasa siempre y en todas partes, y recae sobre los individuos, no sobre el conjunto. El grupo parlamentario ha incurrido en su proyecto de estatutos3 en algunas infracciones del código de etiqueta democrático. Pero para eso es un simple proyecto, que el congreso del partido es libre de aceptar, rechazar o mejorar. La Conferencia de Londres de la Internacional de 1871 cometió también pecados de forma parecidos, y los señores bakuninistas se agarraron a ellos enseguida para convertirlos en el pretexto formal de sus ataques contra el Consejo General. Sin embargo, hoy todo el mundo sabe que la verdadera democracia estaba en el Consejo General y no en el consejo de los bakuninistas, que habían montado todo un aparato secreto de conspiración para poner la Internacional a su servicio.

Cuando, en tiempos de la subvención a los vapores,4 el grupo parlamentario de entonces no sabía por un momento ni él mismo lo que quería, e intentó hacer de la redacción del Sozialdemokrat el chivo expiatorio de su propia perplejidad, me puse con toda decisión del lado de la redacción contra el grupo parlamentario. Lo mismo haría hoy si el grupo parlamentario o la dirección del partido hicieran realmente cosas que pusieran seriamente en peligro al partido. Pero hoy no se trata de nada parecido; los […]5

  1. Diario socialdemócrata de Dresde, en manos en 1890 de los «Jóvenes», la oposición de literatos y estudiantes (Paul Ernst, Bruno Wille, Hans Müller y otros) contra el grupo parlamentario y la dirección del partido. ↩

  2. Laguna en la copia del texto de la que disponemos: falta el final de la página 66 y el principio de la 67 de la MEW. El texto se reanuda en medio de una frase. ↩

  3. El proyecto de estatutos de organización del partido presentado al congreso de Halle (octubre de 1890), el primero tras la caída de la ley antisocialista. ↩

  4. En 1884-1885 Bismarck pidió al Reichstag subvenciones para líneas de vapores correo a Asia oriental y Australia; la mayoría del grupo parlamentario socialdemócrata se inclinó a votarlas, y el Sozialdemokrat la combatió (véase la Carta de despedida a los lectores del Sozialdemokrat, de septiembre de 1890). ↩

  5. Aquí se interrumpe el manuscrito. ↩