Escrito por Friedrich Engels el 8 de abril de 1893. Traducido del borrador manuscrito según Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 22 (Berlín, 1963, p. 403), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Karl Marx coincidió entonces en Viena1 con el librero de Praga Borrosch,2 jefe de la fracción germanobohemia en la Asamblea Nacional austriaca.
Borrosch se quejaba mucho de las rencillas nacionales en Bohemia y de la supuesta hostilidad fanática de los checos contra los germanobohemios. Marx le preguntó qué pasaba con los obreros bohemios. «Ah», respondió Borrosch, «eso es otra cosa muy distinta; en cuanto los obreros entran en el movimiento, se acaba todo eso; ya no se habla de checos ni de alemanes, todos ellos se mantienen unidos».
Lo que los obreros bohemios de ambas nacionalidades [entonces] solo sentían, hoy lo saben: que todas las rencillas nacionales solo son posibles bajo la dominación de los grandes señores feudales terratenientes y de los capitalistas; que solo sirven para perpetuar esa dominación; que los obreros checos y alemanes tienen los mismos intereses comunes, y que, en cuanto la clase obrera llegue a la dominación política, desaparecerá todo pretexto de discordia nacional. Porque la clase obrera es internacional por su naturaleza más íntima, y lo demostrará una vez más este Primero de Mayo.
Londres
F. E.