Carta de Karl Marx a Ferdinand Freiligrath, escrita en Londres el 26 de enero de 1852. Fragmento: Franz Mehring citó este pasaje, sin el encabezamiento ni la despedida, en Freiligrath und Marx in ihrem Briefwechsel (suplemento n.º 12 de Die Neue Zeit, Stuttgart, 1912, p. 16), de donde se traduce; no sabemos cuánto omitió. El texto completo solo está en ediciones con derechos. Traducción de la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original

[…] La estrofa que me envías para que le eche un vistazo1 es muy bonita y expresa con arte el corpus delicti, pero creo que perjudica la impresión del conjunto. D'abord,2 ¿es Kinkel un «poeta alemán»? Yo y una masa de otras bons gens3 nos permitimos una modesta duda sobre este punto. Además, el importante contraste entre el «poeta alemán» y la Babilonia «comercial», ¿no se empequeñece si ahora se entra a su vez en el contraste entre el poeta «libre» y el «servil»? Tanto más cuanto que en el «Andersen»4 ya queda dibujada de forma exhaustiva la relación entre el literato engreído y el mundo que se alza frente al «poeta». Como, a mi juicio, no hay ninguna necesidad interna de traer aquí a Kinkel, la estrofa solo daría a los adversarios ocasión de presentarla como expresión de irritación o rivalidad personal. Pero como la estrofa está muy lograda y no debe perderse, seguro que encontrarás —si mi opinión te parece acertada— ocasión de insertarla en otro contexto, en una de las próximas cartas poéticas. Porque el dibujo es una preciosidad. — Como Engels y Weerth5 no me han devuelto la copia de tu primer poema que les envié, ayer solo pude obsequiar al Wolff rojo6 con algunas reminiscencias que guardaba de memoria; bastaron, de todos modos, para provocarle uno de sus ataques de entusiasmo. […]

  1. Freiligrath había enviado a Weydemeyer, para su revista neoyorquina Die Revolution, dos epístolas en verso: la primera (enviada por Marx el 16 de enero de 1852) contra Gottfried Kinkel, que recorría entonces los Estados Unidos recaudando dinero para un «empréstito revolucionario alemán»; la segunda contraponía la vida tumultuosa de Londres a la pequeña vanidad de los poetas, con el danés Hans Christian Andersen como ejemplo disuasorio. El 25 de enero Freiligrath mandó a Marx otra estrofa contra Kinkel, sobre lo mucho que le había costado a este, a fuerza de reverencias y de idas y venidas, que el Illustrated London News publicara su retrato. Freiligrath siguió el consejo de Marx y la dejó ad acta. Sobre Kinkel, véase Gottfried Kinkel. ↩

  2. En francés, «en primer lugar». ↩

  3. En francés, «buenas gentes». ↩

  4. La segunda epístola, en la que Andersen, que había sido huésped de Freiligrath en el Rin, aparece como el poeta cortesano que, al cruzarse con él en Londres, renegó del refugiado. ↩

  5. Georg Weerth (1822-1856), poeta, redactor del folletín de la Neue Rheinische Zeitung. ↩

  6. Ferdinand Wolff (1812-1895), periodista, redactor de la Neue Rheinische Zeitung; lo llamaban «el Wolff rojo» para distinguirlo de Wilhelm Wolff. ↩