Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 19 de septiembre de 1853. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 273, pp. 503-504) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 19 de septiembre de 1853.

Querido Marx:

Lo que hasta ahora me ha impedido trabajar y escribir ha sido la presencia del «viejo señor»,1 que acampa de momento en mi casa. En su screwsteamer2 no había sitio, y además Borchardt3 era muy partidario de que primero intentara conseguir clases aquí; tenía también perspectivas en Liverpool. En fin, quiere probar fortuna aquí, y no me gusta que note cómo se hacen a veces las correspondencias para la Tribune, después de lo tontamente que se portó contigo en Londres.4 Aquí se presentan algunas perspectivas, y después de que ayer Borchardt y yo le diéramos vueltas al asunto con él, hoy se ha puesto en marcha para echar un vistazo, de modo que tendré la tarde para mí y podré fabricarte un artículo sobre el estado de los negocios por aquí, que saldrá con el segundo correo. El del ruso5 irá en cuanto pueda; tengo al autor por un alemán del Báltico o un medio polaco; el tipo tiene a todas luces mucho material, así que hay que andarse con cuidado, pero se le puede pillar muy bien. ¿O será acaso aquel Loewe que escribió a Nesselrode6 en la Deutsche Londoner Zeitung?7 Las sandeces que suelta aquí y allá son lo bastante grandes para ello, y el chismorreo también.

La Reform8 me llega con mucha irregularidad. ¿Has sabido algo de Cluß?9

NB. Como Lupus, según veo hoy por tu carta,10 se ha largado incluso sin despedirse siquiera, no verá, por supuesto, nada de lo que me mandes: il reste parfaitement en dehors de tout;11 y si no fuera por Borchardt, que le ha reunido 10 libras para el viaje y que por lo demás se porta bien con él, me mostraría algo más frío con monsieur Lupo. Sobre todo porque el tipo ha conservado la terquedad pero ha perdido el estoicismo, y se vuelve muy dependiente de la gente de la que espera sacar provecho. Il est même devenu un peu flatteur,12 ¡y de qué manera!

De todos modos, veremos si una posición mejor, si se le encuentra aquí, no hace entrar pronto en razón al viejo señor, y entonces tendrá que pedirte perdón también a ti.

Ahora me voy a casa a trabajar.

Tu F. E.

  1. Wilhelm Wolff (Lupus), amigo de Marx y Engels, que acababa de dejar Londres. Jenny Marx se había quejado a Engels, en su carta del 9 de septiembre, de su comportamiento grosero en casa de los Marx. ↩

  2. «Vapor de hélice». ↩

  3. Louis Borchardt, médico alemán establecido en Manchester. ↩

  4. Es decir, que los artículos firmados por Marx los escribía a menudo Engels. ↩

  5. La réplica al colaborador «ruso» de la Tribune del que hablaba Marx en su carta del 17 de septiembre. ↩

  6. Karl Robert Nesselrode, ministro de Asuntos Exteriores y canciller del Imperio ruso. ↩

  7. Semanario de la emigración alemana en Londres (1845-1851). ↩

  8. Die Reform, periódico obrero alemán de Nueva York, en el que colaboraban amigos de Marx. ↩

  9. Adolf Cluß, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas, emigrado en Washington y corresponsal de Marx. ↩

  10. La carta de Marx del 17 de septiembre. ↩

  11. «Se queda completamente al margen de todo». ↩

  12. «Hasta se ha vuelto un poco adulador». ↩