Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 17 de noviembre de 1856. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 402, pp. 155-157) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 17 de noviembre de 1856.
Querido Marx:
Un día tras otro, el maldito commerce me ha impedido escribir.1 Ahora tengo que tener en orden a tres mozalbetes, y aquello es no acabar nunca de revisar, corregir, echar broncas y mandar. Además, la pelea con los fabricantes por hilados malos o entregas lentas, y mis propios trabajos. Ojalá el señor Bonaparte tuviera a bien librar a Francia de él y a mí de este jaleo.
Por cierto, este Bonaparte está metido en la salsa hasta el cuello. Las historias de los pasquines y de la agitación entre los obreros, que el corresponsal del Times traía a montones cuando, a raíz del artículo del Moniteur, recibió la orden de parler plus haut, han causado aquí una impresión enorme entre los filisteos ingleses.2 Todo el mundo cree en su speedy downfall.3 El súbito descubrimiento de que el tipo, au fond, es un asno, y además de la clase más ordinaria, se explica así: antes era un genio, pero ahora la vida disoluta lo ha arruinado tanto que tiene el cerebro afectado.4 Algo de eso puede haber, pero en conjunto el tipo ha sido muy consecuente consigo mismo, y solo los filisteos ingleses pueden ver una diferencia cualitativa entre el de antes y el de ahora.
En el Guardian viene hoy una estadística interesante sobre las quiebras en Francia; te la mando.5
La crisis financiera parece que quiere arrastrarse de forma crónica a lo largo del invierno, con algunas fluctuaciones y una agudeza que va creciendo poco a poco. Eso la haría bastante peor para la primavera de lo que habría sido si estallara ahora de forma aguda. Cuantos más desembolsos se hagan en las sociedades que hasta ahora existen en gran parte sobre el papel, cuanto más capital flotante se inmovilice, tanto mejor. Mientras el descuento no baje del 7 % —y la última subida demuestra que habrá que subirlo todavía más—, no hay perspectiva de que se puedan hacer tres o cuatro desembolsos ni siquiera en la mitad de las compañías de estafa. Al Crédit mobilier austriaco ya no le pagan el segundo desembolso, ¡y mientras tanto el gobierno de Austria firma contratos con los que obliga al banco a reanudar los cash payments!6 Me gustaría tener el dinero que le habrá costado a Bonaparte mantener la renta por encima de 66 desde hace seis semanas; precisamente por los grandes esfuerzos que se han hecho para eso, tengo por un punto de inflexión el día en que la renta se ponga por debajo de 66.7
Cuanto más dure esta pressure crónica, más porquerías de la camarilla bonapartista tienen que salir a la luz y mayor tiene que ser la rabia de los obreros, que hasta ahora no podían conocer los detalles.8 Este Morny es de verdad una obra maestra de vividor; el tipo, además, no parece tener ganas de volver a París, y los ferrocarriles rusos y los títulos del Estado ruso son sin duda, para él, la manera más adecuada de colocar su dinero.9
Una tabula rasa tan bonita como esta vez no la volverá a encontrar fácilmente la revolución.10 Agotados todos los dodges socialistas, la ocupación forzada de los obreros anticipada y exploded desde hace seis años, ninguna posibilidad de hacer nuevos experimentos ni frases.11 Pero, por otro lado, también las dificultades están del todo desnudas y sin velo; hay que coger el toro por los cuernos directamente, y ahí me gustaría ver al próximo gobierno provisional francés rompiéndose los dientes.12 Por suerte, esta vez solo se podrá hacer algo con el valor más implacable, porque ya no habrá que temer un reflujo tan rápido como el de 1848.
Strohn estuvo aquí estos días; había oído diversas cosas del pequeño; el hombre (entre nous) piensa en serio establecerse por su cuenta.13 Se imagina que con sus frasecitas podrá quitarle los clientes a su actual principal.
Ahora tengo entre manos a James, Naval history of England 1792-1820, sobre todo por lo de los ships against walls.14 De ahí se desprende que los ingleses tuvieron que conquistar con mucho esfuerzo su naval superiority sobre los franceses y sobre todo sobre los españoles.15 Con fuerzas iguales, en los primeros años de guerra los franceses y los españoles estuvieron casi siempre a la altura de los ingleses, y a estos les quitaron un montón de barcos. Solo voy por 1796; pero veo ya que la flota francesa estuvo bajo Napoleón en su punto más bajo de todos, y probablemente no sin culpa suya. La principal superioridad de los ingleses está en que disparan mejor en el mar; los franceses tiraban siempre demasiado alto, los españoles ya mucho mejor. Por cierto, la historia del Vengeur, que se habría hundido el 1 de junio de 1794 au cri de Vive la république, es una fábula.16 El Vengeur se rindió a los ingleses, pero antes de que lo ocuparan de verdad se acercaron otra vez algunos barcos franceses; volvió a izar la bandera francesa, el socorro fue rechazado; los ingleses se acercaron, pero el barco se hundió y la tripulación se salvó en su mayor parte. Se hundió de cuatro a seis horas después de acabar la batalla.
Saluda de mi parte muy afectuosamente a tu mujer y a las niñas.
Tu F. E.
«Comercio», el trabajo de Engels en la casa Ermen & Engels de Manchester. ↩
Una nota del Moniteur, el diario oficial francés, había atacado en octubre a la prensa inglesa. De parler plus haut: «de hablar más alto». ↩
«Rápida caída». ↩
«En el fondo». ↩
El Manchester Guardian. ↩
La Creditanstalt de Viena, fundada en 1855 a imitación del Crédit mobilier francés. Cash payments: «pagos en metálico». ↩
La renta francesa del 3 %, cuya cotización era el termómetro del crédito del Segundo Imperio. ↩
«Presión». ↩
El duque de Morny, medio hermano de Luis Bonaparte, gran especulador, estaba en Rusia como embajador extraordinario desde la coronación de Alejandro II (septiembre de 1856). ↩
«Tabla rasa». ↩
Dodges: «trucos»; exploded: «reventada». Los grandes trabajos públicos con que el Segundo Imperio daba ocupación a los obreros. ↩
Como el gobierno provisional de la República francesa de febrero de 1848. ↩
Wilhelm Strohn, miembro de la Liga de los Comunistas, emigrado en Inglaterra. Entre nous: «entre nosotros». ↩
William James, The Naval History of Great Britain, que cuenta las guerras navales con Francia desde 1793 hasta 1820. Ships against walls: «barcos contra murallas». Véase la carta de Marx del 26 de septiembre de 1856. ↩
«Superioridad naval». ↩
El Vengeur du Peuple, navío francés hundido en la batalla naval del 1 de junio de 1794, en el Atlántico; según la leyenda republicana, se fue a pique con toda la tripulación «al grito de ¡Viva la República!». ↩