Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 26 de septiembre de 1856. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 396, pp. 148-149) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
26 de septiembre de 1856. 28, Dean Street, Soho, Londres.
Querido Frederic:
Lo primero, to acknowledge with thanks the receipt of the monish.1 Lo habría hecho ya ayer, pero estamos en un verdadero hurly-burly con la mudanza.2 Y aún no es seguro que podamos salir para el lunes, porque con tu dinero y lo empeñado en la casa de empeños todavía no hemos reunido quite la suma necesaria. La crisis actual de las bolsas del continente nos viene mal personalmente.
Nada nuevo, salvo lo que quizá ya sepas, que ha muerto Stirner.3 Además, según me cuenta Freiligrath, ha llegado aquí a Londres una carta de su «ex amorcito» desde Australia, en la que cuenta que se había vuelto a casar, pero que al mismo tiempo se había hecho religiosa y que, a fuerza de señalarle la «vida superior en el más allá», había conseguido llevar a su novum hominem «al manicomio».4 Esto último hay que entenderlo verbatim.5
Así que cené con el hombre de Putnam.6 Aparte de mí, solo estaban Freiligrath y un viejo yanqui. El hombre de Putnam era un ser tranquilo y bonachón, pero el otro yanqui era un tipo desenvuelto y gracioso. Putnam pide, después del Bazancourt, que se vuelva a tratar si es posible la cuestión de los ships against walls, que interesa especialmente a América, con referencia a la última guerra.7 Luego, también lo de las baterías flotantes y las cañoneras; artillería ligera o pesada, etc. Todo eso parece pensado con vistas a una guerra más o menos próxima de América contra Inglaterra. Aparte de estos militaribus, tendré que escribir sobre Heine.8 En resumen, ahora podemos entrar en regular intercourse con esta casa tan «buena».9
La casa que he alquilado es muy bonita para lo que cuesta, y difícilmente se alquilaría tan barata si sus inmediaciones, los caminos, etc., no estuvieran somewhat unfinished.10 Ahora, cuando vengas a Londres, encontrarás un home completo.
What do you think of the aspect of the money-market?11 Las subidas del descuento en el continente se deben sin duda en parte a que, a consecuencia del oro californiano y australiano, la plata ha subido frente al oro y (el Banco de Bélgica ya solo da 19 francos 40 céntimos en plata por un napoleón de oro) los comerciantes de bullion, por eso, allí donde el oro y la plata son standard legal, se la sacan a los bancos.12 Pero sea cual sea la causa de las subidas del descuento, en todo caso aceleran el downfall de las enormes operaciones de estafa, y en particular también del grand pawningshop at Paris.13 No creo que la gran crisis monetaria pase el invierno de 1857. Los estúpidos asnos de Britishers se imaginan que esta vez entre ellos todo es sound, en contraste con el continente.14 Aparte de la conexión íntima entre la Old Lady of Threadneedle Street y el concern de París, los asnos pasan por alto que gran parte del capital inglés está metido en los créditos del continente y que su overtrading «sound» (la exportación debe llegar este año a 110 millones de libras esterlinas) descansa en la speculation «unsound» del continente, igual que su propaganda civilizadora de 1854 a 1856 descansaba en el coup d'état de 1851.15 A diferencia de crisis anteriores, Francia ha encontrado esta vez, desde luego, la forma en que la estafa se podía propagar y se ha propagado por toda Europa. Frente al raffinement latino de sansimonismo, stockjobbery e imperialismo, la especulación inglesa de dentro del país parece haber vuelto a la forma primitiva del fraud simple y unmitigated.16 Así, Straton, Paul and Bates; el Tipperary Bank of Sadler's memory; los Great City frauds of Davidson, Cole and Co.; ahora el Royal British Bank; y por último la historia del Palacio de Cristal (4000 acciones falsas puestas en circulación).17 Esto de que los Britishers especulen en el extranjero bajo colours continentales y vuelvan en casa a la fraude simple, lo llaman esos tipos «sound state of commerce».18
Por lo demás, la cosa tiene esta vez dimensiones europeas como nunca antes, y no creo que podamos seguir mucho tiempo de espectadores aquí. Hasta el hecho de que por fin haya llegado a montar de nuevo una casa y a hacer venir mis libros me demuestra que la «movilización» de nuestras personas está at hand.19
Salut.
Tu K. M.
«Acusar recibo, con gracias, del dinero». ↩
«Barullo». ↩
Max Stirner (Johann Caspar Schmidt), autor de Der Einzige und sein Eigentum (El único y su propiedad, 1844), había muerto en Berlín el 25 de junio de 1856. ↩
Marie Dähnhardt, de la que Stirner se había separado, y que luego se fue a Australia. Novum hominem: «hombre nuevo». ↩
«Al pie de la letra». ↩
Frederick Law Olmsted, socio de la editorial neoyorquina de la revista Putnam's Monthly, para la que Engels había escrito en 1855. Véase la carta de Marx del 22 de septiembre de 1856. ↩
César de Bazancourt, autor de una historia oficiosa francesa de la guerra de Crimea, L'Expédition de Crimée (1856). Ships against walls: «barcos contra murallas», la cuestión de si la flota puede batir las fortificaciones de costa. ↩
«Asuntos militares», con un ablativo latino de broma. ↩
«Trato regular». ↩
«Algo sin terminar». ↩
«¿Qué te parece el aspecto del mercado de dinero?». ↩
Bullion: «oro y plata en barras»; standard: «patrón». ↩
«Hundimiento»; «la gran casa de empeños de París», el Crédit mobilier. ↩
«Británicos»; «sano». ↩
La Old Lady of Threadneedle Street («la vieja dama de Threadneedle Street») es el Banco de Inglaterra. Concern: «negocio»; overtrading: «exceso de operaciones comerciales»; speculation: «especulación»; unsound: «insana». La propaganda civilizadora es la de la guerra de Crimea, hecha en alianza con Luis Bonaparte, autor del golpe de Estado del 2 de diciembre de 1851. ↩
Raffinement: «refinamiento»; stockjobbery: «agiotaje»; unmitigated fraud: «fraude sin paliativos». ↩
Escándalos financieros ingleses de esos años: la quiebra fraudulenta de la banca londinense Strahan, Paul & Bates (1855); el Tipperary Bank, «de memoria Sadleir», hundido en 1856 tras el suicidio de su promotor, el banquero y diputado irlandés John Sadleir; los «grandes fraudes de la City» de Davidson, Cole y compañía (1854); la quiebra del Royal British Bank (septiembre de 1856), y la emisión de acciones falsas de la Compañía del Palacio de Cristal (1856). ↩
Colours: «banderas»; fraude simple: «fraude puro y simple»; sound state of commerce: «estado sano del comercio». ↩
«Cerca». ↩