Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 11 de marzo de 1857. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 413, pp. 171-172) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 11 de marzo de 1857.
Querido Marx:
Es como si Dios y el mundo se hubieran conjurado para que no llegue a escribirte. Cuando creo que ya he salido un poco del jaleo de los negocios, me encuentro con un montón de atrasos inesperados, me asaltan los pelmazos, tengo que contestar cien preguntas de negocios para mi viejo y que cumplir nuevos caprichos del señor Gottfried.1 Y para que esté bien atado, Freiligrath2 me echa encima a unos ex tenientes prusianos3 que trapichean con letras de cambio, que se pasan días enteros intentando sablearme (contra lo cual él mismo, Freiligrath, había creído necesario prevenirme) y que, después de irse, me mandan las papeletas del monte de piedad para que les desempeñe los relojes con mi dinero. No le debo a Freiligrath el menor favor por haberme endosado a ese tipo pegajoso; por cierto, hoy le he escrito contándole mis aventuras con ese patán: que se coma él solo el asunto.
El viernes pasado se me presentó de pronto en la oficina el señor Ernst Dronke,4 que venía de Glasgow. Solo estaba aquí unas horas, por negocios. Casi no lo vi más que en compañía de Charles,5 donde no cabía ajustar cuentas con él ni tratarlo con grosería. Además, llegó tan de improviso que no tuve tiempo de acordarme de todos sus enredos. Lo traté con frialdad, como trataría a un dependiente cualquiera al que conociera solo de pasada; hablé con él de puras naderías, y él se guardó muy bien de hacer ninguna pregunta que tuviera que ver con el partido. Por la tarde se largó; quiere volver en mayo, cuando yo probablemente estaré en Londres. Espero que se quede de commerçant6 para toda la vida; tiene toda la pinta, y la existencia sin preocupaciones parece sentarle de maravilla.
El billete de 5 libras que te mandé el viernes pasado (¿o el jueves?) lo habrás recibido, ¿no?
Los señores tories, librecambistas y peelistas no podían hacerle a Pam mayor favor que dejarlo en minoría precisamente en esta cuestión.7 ¡Qué suerte tiene el tipo y qué adversarios tan tontos! Aquí hay ahora gran agitación, pero, como hay inscritos en el censo 4000 voters8 nuevos, todos ellos pequeños shopkeepers, clerks y overlookers,9 y por lo tanto, en su mayoría, partidarios de Bright,10 seguramente no cambiará nada. Dicen que aquí van a presentar a Bob Lowe y a Sir J. Potter11 (a born alderman12 y antiguo gran putero). Will not do.13 Sobre las anteriores aventuras de Bob Lowe en Australia y en otras partes podrías pasarme algunos detalles: ahora me vendrían aquí muy bien.
¿Cuánto cuesta el libro gordo de Mieroslawski sobre Polonia?14 Un compendio así hay que tenerlo; y ¿cuánto cuesta la obra de Lelewel en la que se basa, si te puedes enterar?
Apropos,15 te mandaré otra vez algunos Guardians;16 traen chascarrillos de primera. Los seis últimos que te mandé los habrás recibido, ¿no? (en 2 lots).17 Morny18 ya se ha olido de sobra por dónde van los tiros; esas compras que hace el tipo en Rusia tienen que sacar de quicio a Bonaparte. También estuvo bonita la historia de los Docks Napoléon, Berryer jeune y Fox Henderson et Co.;19 la habrás leído en el Times, ¿no?
Estoy muy impaciente por saber cómo ha seguido el asunto de la Tribune, y también qué le has escrito a Olmsted.20 Dentro de poco pienso poder trabajar algo otra vez; voy a ver si se puede sacar algo de China. Algún aspecto de interés militar tendrá que tener ese tinglado. Pero mientras tenga que currar todos los días en la oficina hasta las 8 y no pueda empezar a trabajar antes de las 10, después del supper21 y demás, todo eso no sirve de nada. Ahora tengo que estar en la oficina por la mañana a las 10 a más tardar, y por tanto, accordingly,22 acostarme hacia la una; c’est embêtant!23 Cuando uno está más metido en faena, tiene que irse a dormir: cela ne va pas. Enfin, nous verrons.24 Este verano nos organizaremos de otra manera, o habrá bronca en el negocio. Quiero arreglármelas para trabajar de 10 a 5 o a 6 y luego marcharme, aunque el negocio se vaya al diablo.
Saluda de mi parte con todo cariño a tu mujer y a los niños. Espero que estéis todos bien, ¿no?
Tout à toi.25
F. E.
Gottfried Ermen, socio de la casa Ermen & Engels de Manchester, en la que trabajaba Engels. ↩
Ferdinand Freiligrath, poeta, antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung, empleado de banca en Londres. ↩
Según los editores de la MEGA, Hugo von Selmnitz, antiguo teniente prusiano. ↩
Ernst Dronke, antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung y miembro de la Liga de los Comunistas, dedicado entonces al comercio. ↩
Charles Roesgen, empleado de la casa Ermen & Engels. ↩
«Comerciante». ↩
El 3 de marzo de 1857 la Cámara de los Comunes aprobó, contra el gobierno de Palmerston, la moción de Cobden que condenaba el bombardeo de Cantón. Palmerston disolvió el Parlamento y convocó elecciones, que se celebraron a finales de marzo y comienzos de abril. ↩
«Electores». ↩
«Tenderos», «oficinistas» y «capataces». ↩
John Bright, diputado por Manchester, uno de los jefes del librecambismo y adversario de la guerra de China; en las elecciones de 1857 perdió el escaño. ↩
Robert Lowe, político liberal y colaborador del Times, que había vivido en Australia de 1842 a 1850; Sir John Potter, alcalde de Manchester, elegido diputado por la ciudad en 1857. ↩
«Un concejal nato». ↩
«No funcionará». ↩
Ludwik Mierosławski, revolucionario e historiador polaco, autor de una Histoire de la commune polonaise du dixième au dix-huitième siècle (Berlín, 1856), que sigue la obra del historiador polaco Joachim Lelewel. ↩
«A propósito». ↩
El Manchester Guardian. ↩
«En 2 lotes». ↩
Charles de Morny, medio hermano de Napoleón III, embajador en San Petersburgo en 1856-1857. ↩
Escándalo financiero de la Compañía de los Docks Napoléon, de París, cuyos administradores fueron procesados en 1857; la casa inglesa de contratistas Fox, Henderson & Co. estaba implicada en el asunto. ↩
Frederick Law Olmsted, publicista norteamericano, socio de la casa editora de la Putnam’s Monthly Magazine, de Nueva York. Véase Marx a Engels, 16 de febrero de 1857. ↩
«Cena». ↩
«En consecuencia». ↩
«¡Es un fastidio!». ↩
«Así no se puede. En fin, ya veremos». ↩
«Todo tuyo». ↩