Carta de Karl Marx a Ferdinand Lassalle, que vivía en Berlín, escrita en Londres el 16 de marzo de 1859. Se conserva completa; el editor no pudo leer una palabra. Publicada por primera vez por Gustav Mayer en Ferdinand Lassalle. Nachgelassene Briefe und Schriften, t. III: Der Briefwechsel zwischen Lassalle und Marx (Stuttgart y Berlín, 1922, carta n.º 65, pp. 159-160), según el original, de donde se traduce, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original
16 de marzo de 1859. 9 Grafton Terrace, Maitland Park, Haverstock Hill, Londres.
¡Querido Lassalle!
Tu último escrito y la carta que lo acompañaba no han llegado todavía, ni llegarán tan pronto. El envío por vía de librería va más o menos tan expedito como si me mandaras las cosas por Petersburgo, Kamchatka y Norteamérica.
Si todavía hay tiempo, haz imprimir en el manuscrito que te he enviado últimamente: «The right of translation is reserved».1 De lo contrario, algunos clowns2 alemanes de aquí podrían echar a perder la cosa.
Por circunstancias que hoy no puedo detallarte (porque estoy dictando una correspondencia inglesa mientras te escribo estas líneas), me he visto en un apuro de dinero muy urgente. ¿Te sería posible hacer en Berlín por cuenta mía alguna operación con letras a unas semanas vista, a cambio de la cual podrías cobrar luego los honorarios de Duncker?
Ayer tuve la visita de un hombre de París a cuyo juicio doy muchísima importancia. A propósito de la guerra me dijo: «Il n'y a pas deux opinions à Paris. Nous avons la guerre».3 Era del parecer decidido de que, si Bonaparte se echa atrás, saltará y será traicionado por el propio ejército, like Empereur Soulouque.4 Hasta los burgueses de París, por muy rabiosamente partidarios de la paz que sean, empiezan ya a murmurar que el tipo no tiene más valor que Luis Felipe.
Por lo demás, hay un factor que no debes pasar por alto: Rusia atiza todo el asunto, y su aliado Palmerston (mira el Times) hace todo lo posible por empujar a Bonaparte a la guerra. Además, pronto habrá aquí cambio de ministerio, y Palmerston dirigirá entonces la cosa directamente.5 Las manifestaciones de aquí a favor de [Poerio]6 etc. salen enteramente de él. Ha puesto a su yerno, el conde de Shaftesbury,7 as responsible editor8 a la cabeza de ellas.
After all,9 ahora sí creo que la guerra quizá nos traiga oportunidades también a nosotros.
Salut
Tu K. M.
Por lo demás, no olvides que, cuando me escribes sobre ciertas situaciones, eso aprovecha a un público enorme, entre el que hay muchísimos alemanes. La Tribune10 cuenta con unos 200 000 suscriptores fijos.
«Se reserva el derecho de traducción». Véase la carta del 2 de febrero de 1859. ↩
En inglés, «payasos». ↩
En francés: «En París no hay dos opiniones. Tenemos guerra». ↩
En inglés, «como el emperador Soulouque». Faustin Soulouque (1782-1867), presidente de Haití desde 1847 y emperador con el nombre de Faustino I desde 1849, derrocado por una sublevación militar en enero de 1859. La prensa europea lo usaba a menudo como caricatura de Luis Bonaparte. ↩
El gobierno conservador de lord Derby cayó en junio de 1859, y Palmerston volvió a ser primer ministro. ↩
Mayer no pudo descifrar la palabra y dice que parece leerse «Poeri». Se trata sin duda de Carlo Poerio (1802-1867), liberal napolitano condenado a cadena, que tras su liberación llegó a Inglaterra en marzo de 1859 y fue recibido con grandes manifestaciones. ↩
Anthony Ashley Cooper, séptimo conde de Shaftesbury (1801-1885), político conservador y filántropo; estaba casado con una hijastra de Palmerston. ↩
En inglés, «como redactor responsable». ↩
En inglés, «a fin de cuentas». ↩
La New-York Daily Tribune, para la que Marx escribía como corresponsal desde 1852. ↩