Carta de Karl Marx a Ferdinand Lassalle, que vivía en Berlín, escrita en Londres el 4 de abril de 1859. Se conserva completa. Publicada por primera vez por Gustav Mayer en Ferdinand Lassalle. Nachgelassene Briefe und Schriften, t. III: Der Briefwechsel zwischen Lassalle und Marx (Stuttgart y Berlín, 1922, carta n.º 69, p. 171), según el original, de donde se traduce, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original
Londres, 4 de abril de 1859.
¡Querido Lassalle!
Todos mis intentos de reunir el dinero han fracasado. También de casa —ya sabes que los viejos se aferran mucho a lo «finito»—1 he recibido una negativa. Por desagradable que me resulte recurrir a ti —ahora que tu propia bolsa está en marea baja—, no me queda otra opción. Si veinte federicos de oro2 te parecen demasiado, mándame menos. Pero el dinero descuéntalo luego de lo que pague Duncker.
¿Ha salido ya el folleto de Engels?
Desde aquí te escribiré por extenso (esta semana no tengo absolutamente nada de tiempo) la semana que viene. Entretanto, mi agradecimiento tanto por el drama como por la carta que lo acompañaba.3
Salut
Tu K. M.
Marx había pedido el dinero a su madre (véase la carta del 28 de marzo de 1859). «Lo finito» (das Endliche), por oposición a lo infinito, es un término de la filosofía de Hegel; aquí, en broma, el dinero y los bienes de este mundo. ↩
El federico de oro (Friedrichsdor) era una moneda de oro prusiana de cinco táleros. ↩
Franz von Sickingen, el drama de Lassalle. Marx lo juzga en la carta del 19 de abril de 1859. ↩