Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 28 de enero de 1860 (en la carta no figuran el lugar ni el año, que establecieron los editores de la MEGA¹). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 640, pp. 456-458) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
28 de enero.
Querido Engels:
He encargado el folleto de Vogt1 y te lo haré llegar también a ti. Es la reproducción (o primera edición completa) de su rancio proceso de Augsburgo, junto con una introducción. Esta va dirigida sobre todo contra mí y parece Müller-Tellering2 en segunda edición corregida. En cuanto llegue el bodrio, tenemos que ver qué hacer. Faucher3 me contó with an intense pleasure4 que Vogt me trata del todo en canaille5 y con exquisite6 desprecio. El canalla intenta hacer creer al filisteo alemán que aquí vivo, como una especie de doctor Kuhlmann,7 a costa del bolsillo de los obreros, etc. (A mi mujer, naturalmente, le oculto toda esta mierda.)
En Berlín ha aparecido un nuevo semanario militar. Mi opinión es que, con el pretexto de informarte de los whereabouts8 de esa hoja, escribas immediately9 a Lassalle.10 Ahora necesitamos sin falta un contacto en Berlín. La respuesta de Lassalle a ti mostrará si hay que seguir yendo con él o no. En este último caso —que, de todos modos, sería desagradable— tendría que servirme del doctor Fischel (asesor judicial prusiano), del que hablo más abajo. En tu carta a Lassalle puedes dejar caer directamente que yo he considerado una especie de conspiracy11 de él y de Duncker con Vogt la dificultad que me puso (por lo menos, su advertencia in that regard)12 para llevar a la Volkszeitung mi declaración sobre Vogt (la misma que salió en la Allgemeine Zeitung de Augsburgo).13 Luego, naturalmente, sueltas unas palabras: que con la ambigüedad de algunos viejos amigos de partido (unos cuantos hits upon14 Freiligrath15 de pasada), las dificultades de mi situación y las infamias con las que tengo que luchar, mi temper16 se agria de vez en cuando, y que te he contado que he escrito a Lassalle una carta que este parece haberse tomado a mal. Tú, por tu parte, das por supuesto, claro está, que Lassalle me conoce demasiado bien para no pasar por alto alguna que otra aspereza en la forma, etc. En todo caso, entonces hablará claro. Considero que ahora hace falta sin duda algo de diplomacia, aunque solo sea para asegurarnos de cómo estamos. Lassalle sigue siendo a horse-power17 comparado con otros.
Lo gracioso es que la banda de granujas del Imperio,18 en segundo lugar la banda alemana de la Unión Nacional19 y, por último, la banda liberal lo están poniendo ahora todo en juego para aniquilarnos moralmente ante el filisteo alemán. Apenas cabe dudar de que, pese a toda la gritería de paz, probablemente en el curso de este mismo año, y muy probablemente antes del comienzo del verano, there will be a new war.20 En cualquier caso, la situación internacional es tan complicada que para la democracia vulgar y el liberalismo es de la máxima importancia cortarnos el oído del filisteísmo alemán (i. e.21 del público) y el acceso a él. Ignorar, i. e. la indiferencia, en los asuntos personales y de partido solo puede llegar hasta cierto punto. El case22 de Vogt no puede tratarse del todo como el de un Tellering, un Heinzen23 y tutti quanti.24 Este ventrílocuo pasa en Alemania por una eminencia científica, fue regente del Imperio,25 está respaldado por Bonaparte. Muy en passant, podrías preguntar también al noble Lassalle qué considera él oportuno en el asunto Vogt. Lassalle se ha atascado demasiado en sus cartas a mí para dar una volte-face26 completa. En todo caso, hay que intentar empujar al tipo a una posición decidida: aut, aut.27
Fischel es un urquhartiano prusiano. En el Portfolio berlinés que publica ha remitido a mis panfletos contra Pam y ha dado extractos de ellos.28 (Por orden directa de Urquhart.) Los urquhartianos lo habían hecho venir a Inglaterra. Aquí lo pasearon por los Foreign Affairs Committees29 como testigo de la victoria de la «fe» (en Urquhart) en el continente. Estuve aquí con él. Me ofreció sus mejores servicios, por si lo necesitaba en la prensa del norte de Alemania.
En el «Juchheisasa nach Italien»30 (del piojoso Bamberger, en París) dicen que hay ataques contra tus artículos de Das Volk.31
¿Qué ha declarado el señor Orges?32 Se me ha pasado.
Si es posible, escribe para el martes (no hace falta que sea largo) sobre la importancia militar de Saboya (y Niza) para Francia.33 Cf. el Times de hoy, a Normanby en la Cámara de los Lores.34
A propos! «En reconocimiento de mis méritos en el desarrollo de los principios comunistas», he recibido una invitación de la «Asociación para la Formación de los Obreros» de aquí para su fiesta fundacional del 6 de febrero.35 (Estos tipos, en efecto, se siguen considerando los herederos de la antigua asociación de Windmill.) Invitaciones parecidas, pero con otra motivación, se han enviado a Schapper, Pfänder y Eccarius.36 En las circunstancias actuales, acepto la invitación, naturalmente, con lo que se borra la última huella de la vieja trifulca con la chusma obrera. El señor F. Freiligrath no está invitado. La verdad es que ahora tengo que evitar encontrarme con el panzudo. Porque con la rabia que tengo por la porquería de Vogt —en la que F. F. magna pars—37 fácilmente se llegaría a erupciones graves. Saludos a lupus.38
Salut.
Tu K. M.
Carl Vogt (1817-1895), naturalista, diputado de la izquierda en el Parlamento de Fráncfort (1848-1849), profesor en Ginebra. Su folleto Mi proceso contra la Allgemeine Zeitung (Ginebra, diciembre de 1859) reunía las actas de su querella contra la Allgemeine Zeitung de Augsburgo, que había reproducido el panfleto anónimo «Zur Warnung», donde se le acusaba de estar a sueldo de Luis Bonaparte. Marx le respondió con Herr Vogt (Londres, diciembre de 1860). ↩
Eduard von Müller-Tellering, antiguo corresponsal en Viena de la Neue Rheinische Zeitung, que en 1850 publicó un libelo contra Marx y Engels. ↩
Julius Faucher, publicista librecambista alemán, entonces emigrado en Londres. ↩
«Con intenso placer». ↩
«Como a un canalla». ↩
«Exquisito». ↩
Georg Kuhlmann, que en los años cuarenta se presentaba como profeta ante los artesanos comunistas alemanes de Suiza y vivía de ellos; Marx y Engels se burlaron de él en La ideología alemana. ↩
«Paradero»: aquí, señas y circunstancias. ↩
«Inmediatamente». ↩
Ferdinand Lassalle (1825-1864), abogado y escritor socialista en Berlín, por cuya mediación Franz Duncker había editado en 1859 la Contribución a la crítica de la economía política de Marx y el Po y Rin de Engels. ↩
«Conspiración». ↩
«A ese respecto». ↩
La declaración de Marx sobre el asunto Vogt y el panfleto «Zur Warnung», publicada en noviembre de 1859 en la Allgemeine Zeitung. La Volkszeitung era el diario democrático de Berlín de Franz Duncker. ↩
«Pullas contra». ↩
Ferdinand Freiligrath (1810-1876), poeta, amigo de Marx y antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung; en Londres dirigía la sucursal de un banco suizo y era amigo de Vogt. ↩
«Humor». ↩
«Un caballo de vapor»: una fuerza. ↩
Juego con Reich: los demócratas del Parlamento de Fráncfort de 1848-1849, que pretendía dar una constitución al Imperio alemán. ↩
El Nationalverein, fundado en septiembre de 1859 por los liberales y demócratas partidarios de unificar Alemania bajo la dirección de Prusia. ↩
«Habrá una nueva guerra». ↩
Id est, «es decir». ↩
«Caso». ↩
Karl Heinzen, demócrata radical emigrado en Estados Unidos, enemigo de los comunistas; véase Los comunistas y Karl Heinzen, de Engels. ↩
«Y todos los demás». ↩
En junio de 1849 el resto del Parlamento de Fráncfort, trasladado a Stuttgart, nombró una regencia del Imperio de cinco miembros, uno de los cuales era Vogt. ↩
«Media vuelta». ↩
«O lo uno o lo otro». ↩
Los artículos de Marx sobre «Lord Palmerston» (1853), reeditados en Londres como folletos. «Pam» era el mote popular de Palmerston. ↩
Comités de Asuntos Exteriores: asociaciones de seguidores de Urquhart en varias ciudades inglesas, que denunciaban la política exterior de Palmerston. ↩
«¡Hurra, a Italia!»: el folleto de Ludwig Bamberger, demócrata de 1849 emigrado y banquero en París, sobre la guerra de Italia de 1859; según los editores de la MEGA¹, su título exacto era Juchhe! Nach Italien! ↩
Das Volk, semanario de la emigración alemana en Londres (1859), en el que Marx colaboró y Engels publicó artículos sobre la guerra de Italia. ↩
Hermann Orges, redactor militar de la Allgemeine Zeitung de Augsburgo. ↩
Napoleón III exigía al Piamonte la cesión de Saboya y Niza como precio de su ayuda en la guerra de 1859; se la cedió por el tratado de Turín de marzo de 1860. ↩
El marqués de Normanby, antiguo embajador británico en París, había hablado en la Cámara de los Lores sobre las pretensiones francesas a Saboya. ↩
La Asociación Alemana para la Formación de los Obreros (Deutscher Arbeiterbildungsverein) de Londres, fundada en febrero de 1840; se reunía en Great Windmill Street. En la escisión de la Liga de los Comunistas de 1850 se quedó con la fracción de Willich y Schapper, y Marx y Engels la abandonaron. ↩
Karl Schapper, Karl Pfänder y Johann Georg Eccarius, antiguos miembros de la Liga de los Comunistas; Schapper se había reconciliado con Marx en 1856. ↩
«Tiene gran parte»: eco de Virgilio, Eneida, II, 6: quorum pars magna fui. ↩
Wilhelm Wolff (1809-1864), Lupus, amigo de Marx y Engels, antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung, profesor particular en Manchester. ↩