Carta de Karl Marx a Ferdinand Lassalle, que vivía en Berlín, escrita en Londres el 30 de enero de 1860. Se conserva completa. Traducida de la edición de Gustav Mayer, Ferdinand Lassalle. Nachgelassene Briefe und Schriften, t. III: Der Briefwechsel zwischen Lassalle und Marx (Stuttgart y Berlín, 1922), carta n.º 90, pp. 245-247, que la imprime según el original, por la Escuela de marxismo, 2026. Lo que Mayer imprime espaciado va en cursiva. Las notas son nuestras. Texto original.
Londres, 30 de enero de 1860.
Querido Lassalle:
Tu carta me ha alegrado mucho. Yo creía, en efecto, y así se lo escribí también a Engels,1 que no me escribías por resentimiento por mi última carta.
Solo tengo unos minutos, porque hoy he de escribir un editorial para la New Tribune.2 Así que muy brevemente.
1. El folleto sobre el «proceso de los comunistas»3 te lo mando a vuelta de correo. Que yo sepa, ya te lo había mandado antes.
2. Vogt ha mantenido cuidadosamente lejos de aquí su mamarracho a lo Tellering,4 es decir, la primera edición. Ni Freiligrath (de cuya casa vengo), ni Kinkel, ni el Hermann,5 ni ningún librero de aquí lo han recibido. El granuja imperial6 quiere, of course,7 tomarme la delantera.
Lo que sé lo sé por la National-Zeitung:8 todo mentiras de Stieber.9 He escrito a mi jurista de Berlín para querellarme contra la National-Zeitung por calumnias.10 ¿Qué te parece ese procedimiento? Escríbeme sobre ello a vuelta de correo.
Por tu carta veo que el propio Vogt reconoce que Bonaparte lo compró indirectamente, porque a los meneurs11 de tus húngaros revolucionarios los conozco yo. Los he denunciado en Londres en un periódico inglés y le he hecho llegar cinco ejemplares al señor Kossuth.12 Se ha callado. En Nueva York, etc., los refugiados húngaros han tomado acuerdos contra él.
Tu argumentación ad vocem13 Vogt no me convence. Escribiré un folleto en cuanto tenga su porquería. Pero diciendo a la vez en el prólogo que me importa un bledo el juicio de tu público alemán. —
Liebknecht14 es un hombre honrado. La Allgemeine Zeitung de Augsburgo vale tanto —a mis ojos— como la National-Zeitung y la Volks-Zeitung.15
De los extractos que he visto en la National-Zeitung se sigue que Vogt es una especie de Chenu y de La Hodde.16
3. Mi obra de economía política:17 cuando haya salido el cuaderno II, no contendrá aún más que el final de la sección I del libro 1, y son 6 libros. Así que no puedes esperar a su final. Pero en tu propio interés harás bien en esperar al siguiente cuaderno, que contiene la quintaesencia. Si todavía no está en Berlín, la culpa es de circunstancias espantosas.
Salut
K. M.
Véase la carta de Marx a Engels del 28 de enero de 1860. Lassalle llevaba meses sin escribir; Marx atribuía el silencio a su carta anterior, bastante áspera. ↩
El New-York Daily Tribune, del que Marx era corresponsal en Londres. ↩
Revelaciones sobre el proceso de los comunistas en Colonia (1853). ↩
El libelo de Carl Vogt Mein Prozeß gegen die Allgemeine Zeitung (Ginebra, diciembre de 1859), con calumnias contra Marx y su partido. Eduard von Müller-Tellering había publicado en 1850 un panfleto de injurias contra Marx y Engels. ↩
Semanario alemán de Londres que dirigía Gottfried Kinkel desde 1859. ↩
Vogt había sido en 1849 uno de los cinco regentes del Imperio nombrados por el resto del Parlamento de Fráncfort en Stuttgart. ↩
«Por supuesto». ↩
Diario liberal de Berlín, que en enero de 1860 había publicado dos editoriales con extractos del libro de Vogt. Véase la carta abierta en que Marx anunció la querella. ↩
Wilhelm Stieber, jefe de la policía política prusiana y principal testigo de cargo en el proceso de Colonia de 1852. ↩
Según Mayer, el jurista era el asesor Eduard Fischel, al que Marx consultó; el encargo de la querella se lo dio el 13 de febrero al consejero de justicia Weber, de Berlín. ↩
«Cabecillas». ↩
Lajos Kossuth, jefe de la emigración húngara. ↩
«A propósito de». ↩
Wilhelm Liebknecht, entonces emigrado en Londres y corresponsal de la Allgemeine Zeitung de Augsburgo, a la que Vogt había querellado en 1859. ↩
Diario demócrata de Berlín, editado por Franz Duncker. ↩
Adolphe Chenu y Lucien de La Hodde, conspiradores franceses que resultaron ser confidentes de la policía. Véase la reseña de sus libros que Marx y Engels publicaron en 1850. ↩
La Contribución a la crítica de la economía política, cuyo primer cuaderno había salido en junio de 1859. Los seis libros del plan los enumera el prólogo: capital, propiedad del suelo, trabajo asalariado, Estado, comercio exterior y mercado mundial. ↩