Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 8 de mayo de 1860. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 664, pp. 484-485) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
8 de mayo de 1860.
Querido Frederick:
Reiff es un granuja.1 Nadie lo ha mandado a Manchester. Desapareció de aquí después de que lo desenmascararan. Ya en 1850 lo habían echado de la Liga.2 Durante la instrucción del proceso de Colonia3 traicionó abiertamente. Acabo de volver a dar con una carta de Bermbach4 sobre el asunto. Así que déjalo correr.
Sobre tu folleto5 habrás encontrado algo en la carta de Fischel.6 Por lo demás, yo en tu lugar usaría ahora directamente (en cuanto vuelva a estar activo) los pequeños contactos literarios del amigo Siebel7 para contrarrestar la conspiration de silence.8 Si hubieras puesto tu nombre en el folleto, el público lo compraría aunque solo fuera por curiosidad. Por cierto, Behrend parece todavía peor que Duncker.9
Szemere10 es un hombre al que le gusta pedir favores a los demás, pero que, por su parte, tiene los bolsillos bien abrochados. Ya has hecho bastante por él, y yo en tu lugar dejaría su vino a su mission toute patriotique.11
El settlement12 con G. Ermen13 no me parece gran cosa. La cuestión es: ¿deja tu familia capital en el negocio o no? En el primer caso, había desde luego un asidero para la transacción.
De tu carta parece desprenderse que quieres volver a aplazar o a quitarte de encima tu venida. Para un par de días, con lo rápidas que son las comunicaciones, tendrías que tener tiempo.
¿Qué piensas de lo de Sicilia?14
En Viena, dicen, la cosa tiene un aire muy revolucionario.
Los ingleses le fastidian ahora a uno, naturalmente, con Bruck.15 Anteayer un tipo volvió a darme la lata con eso y me preguntó: «Now, what do you say of Bruck's suicide?». «I'll tell you, Sir. In Austria the rogues cut their own throats, while in England they cut their people's purses.»16
Acabo de recibir una carta de Borkheim17 desde Dublín. Llegará a Manchester el sábado por la noche e irá a verte el domingo.
Salut.
Tu K. M.
Wilhelm Joseph Reiff, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas en Colonia. Engels contaba en su carta del 7 de mayo que se le había presentado en Manchester pidiendo ayuda y diciendo que venía por consejo de Liebknecht y de Lochner. ↩
La Liga de los Comunistas. ↩
El proceso de los comunistas de Colonia (octubre-noviembre de 1852), precedido de año y medio de instrucción tras las detenciones de mayo de 1851. ↩
Adolph Bermbach, abogado de Colonia, que había tenido a Marx al corriente durante el proceso. ↩
Saboya, Niza y el Rin (Berlín, 1860), publicado sin el nombre de Engels. ↩
Eduard Fischel, asesor judicial prusiano y publicista berlinés, seguidor de David Urquhart. ↩
Carl Siebel (1836-1868), poeta de Barmen, pariente lejano de Engels, que ayudaba a dar a conocer en la prensa alemana los escritos de Marx y Engels. ↩
«Conspiración del silencio». Engels se quejaba en su carta del 7 de mayo de que la prensa no decía nada de su folleto. ↩
El editor berlinés Behrend había publicado Saboya, Niza y el Rin; Franz Duncker, también de Berlín, Po y Rin (1859) y la Contribución a la crítica de la economía política de Marx. ↩
Bertalan Szemere, ministro del Interior y luego presidente del gobierno de la Hungría revolucionaria en 1849, emigrado después en París. ↩
«Misión del todo patriótica». En su carta del 7 de mayo Engels contaba que había devuelto, salvo unas botellas, un envío de vino a su juicio carísimo, con el que el vendedor quería sacar un beneficio enorme de su «entreprise toute patriotique». ↩
«Arreglo». ↩
Gottfried Ermen, socio de la casa Ermen & Engels de Manchester, con quien Engels y su hermano Emil negociaban, tras la muerte de su padre, la posición de Engels en el negocio. ↩
La insurrección de Sicilia contra los Borbones de Nápoles, que había empezado en Palermo en abril de 1860; el 5 de mayo Garibaldi zarpó de Génova con la expedición de los Mil. ↩
Karl Ludwig von Bruck, ministro de Hacienda de Austria, que se quitó la vida el 23 de abril de 1860 tras verse comprometido en un escándalo de corrupción en los suministros del ejército. ↩
«Bueno, ¿qué dice usted del suicidio de Bruck?». «Se lo diré, señor. En Austria los pillos se cortan su propio cuello, mientras que en Inglaterra le cortan la bolsa a su pueblo.» ↩
Sigismund Ludwig Borkheim, emigrado alemán, comerciante en Londres, que había proporcionado a Marx material para su réplica a Vogt. ↩