Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester (el lugar no figura en la carta) el 20 de junio de 1860. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 672, pp. 490-492) por la Escuela de marxismo, 2026. Damos en español la balada danesa que Engels copia en su lengua; el texto danés está en el original. Las notas son nuestras. Texto original.
20 de junio de 1860.
Querido Mohr:
Amicus Lommel1 me parece, con todo, to draw rather largely on his imagination2 cuando atribuye a las denuncias bonapartistas el papel principal en el asunto de Baden-Baden.3 Pero que hay algo detrás del asunto, y que Vogt, Bonaparte y compañía también hacen jugar esa maniobra, es sin duda muy cierto.
Es estupendo que ahora, en el folleto de About,4 los manejos de la pequeña Alemania del Nationalverein5 se presenten francamente como algo que va en interés del bonapartismo. Nuestro amigo Itzig6 va a dar pronto un giro, supongo; ante este panfleto, estos señores o se destaparán como bonapartistas o se verán en un gran aprieto con su Alemania prusiana.
Por casualidad me han caído en las manos las antiguas Kjämpe-Viser danesas,7 a trechos cosas muy hermosas entre mucha morralla. Aquí tienes una que ha traducido Uhland.8
El señor Oluf cabalga tan lejos
para invitar a su boda,
mas la danza pasa tan ligera.
Allí bailan cuatro, allí bailan cinco,
la hija del rey de los elfos le tiende la mano.
«Bienvenido, señor Oluf, no te vayas,
quédate un poco y entra aquí en la danza conmigo.»
«No me atrevo, no debo,
mañana se celebra mi boda.»
«Escucha, señor Oluf, entra en la danza conmigo,
dos botas de piel de cabra te daré.
Dos botas de piel de cabra, que ajustan bien a la pierna,
con espuelas doradas sujetas a ellas.»
«No me atrevo, no debo, mañana, etc.»
«Escucha, señor Oluf, entra en la danza conmigo,
una camisa de seda te daré.
Una camisa de seda blanca y fina,
que mi madre blanqueó a la luz de la luna.»
«No me atrevo, no debo, etc.»
«Escucha, señor Oluf, entra en la danza conmigo,
un tocado de oro te daré.»
«Un tocado de oro bien puedo aceptarlo,
pero bailar contigo no me atrevo.»
«Y si no quieres bailar conmigo,
la peste y la enfermedad te seguirán.»
Le golpeó entre los hombros,
nunca había recibido golpe semejante.
Lo subió a su caballo rojo:
«Y ahora cabalga a casa con tu prometida.»
Cuando llegó a la puerta del castillo,
allí estaba su madre, apoyada.
«Escucha, señor Oluf, querido hijo mío,
¿por qué traes ahora la mejilla tan pálida?»
«Bien puedo traer pálida la mejilla:
he estado en el juego de la mujer elfa.»
«Escucha, señor Oluf, hijo mío tan valiente,
¿qué le contestaré a tu joven novia?»
«Le diréis que estoy en el bosque,
probando mi caballo y mis perros.»
Temprano por la mañana, al hacerse de día,
llegó la novia con su cortejo nupcial.
Escanciaron hidromiel, escanciaron vino:
«¿Dónde está el señor Oluf, mi novio?»
«Se ha ido al bosque
a probar su caballo y sus perros.»
Ella alzó el paño escarlata:
allí yacía el señor Oluf, y estaba muerto.
Esto me gusta mucho más que la traducción de Uhland, demasiado pulida. Pero otra, la del «señor Jon», es todavía mucho más hermosa.
Tu F. E.
Georg Lommel, emigrado alemán en Ginebra, que proporcionaba a Marx información y documentos sobre Vogt. Marx había copiado a Engels un extracto de su última carta el 16 de junio. ↩
Amicus: «el amigo»; to draw rather largely on his imagination: «tirar bastante de su imaginación». ↩
La entrevista de Napoleón III con el príncipe regente de Prusia y otros príncipes alemanes en Baden-Baden, del 15 al 17 de junio de 1860. ↩
Edmond About (1828-1885), escritor y periodista francés, propagandista de la política de Napoleón III; su folleto Napoléon III et la Prusse (París, 1860). ↩
El Nationalverein (Asociación Nacional), fundado en 1859 por liberales y demócratas para unificar Alemania bajo la dirección de Prusia y sin Austria (la «pequeña Alemania»). ↩
Uno de los apodos burlones que Marx y Engels daban a Ferdinand Lassalle (1825-1864), abogado y escritor socialista en Berlín. ↩
Kæmpeviser, «canciones de héroes»: las antiguas baladas populares danesas, reunidas en colecciones desde el siglo XVI. La que copia Engels es la de Oluf y la hija del rey de los elfos (Elveskud). ↩
Ludwig Uhland (1787-1862), poeta suabo y estudioso de la poesía popular. ↩