Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 8 de enero de 1861. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 726, p. 3) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

8 de enero de 1861.

Querido Frederick:

El grito de dolor de Toby solo lo tuve yo mismo para echarle un vistazo rápido. Por lo demás, la semana pasada encargué por medio de Petsch 2 copies, una de las cuales es para ti.

Las señas actuales de Siebel: Carl Siebel jun., Barmen (Kleine Wertherstraße, n.º 25).

Petsch ya ha anunciado las Revelaciones en el Börsenblatt de los libreros.1 En otros sitios se lo he prohibido, por consideración a Schapper.2

En cuanto a los anuncios de libreros de El señor Vogt, hasta ahora solo los he visto en la Reform, el Publicist, el Freischütz y la Grenzpost.3 Por lo demás, Petsch ha tenido que escribir delante de mí a todos los tipos en cuestión, y así el mystère se aclarará dentro de unos días. Él cree que no depende de los periódicos, sino de los libreros, que aplazarían el anuncio hasta pasadas las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Y el anuncio solo llega a los periódicos por mano del librero que tiene la distribución en cada lugar. Mais nous verrons!4

Ya ves qué gafe soy. Desde el miércoles pasado (just a week ago)5 se me presentó, con un resfriado y tos, un dolor punzante a la altura del hígado, de modo que no solo al toser, sino también al girar el cadáver de un lado a otro, sentía pains físicos. Me pareció que eso apuntaba a una inflamación. Era la primera vez que sentía un dolor así, aunque Allen me había preguntado a menudo y con insistencia por ello. Esta vez —sobre todo porque ya tengo encima una doctorbill espantosa, además de otras bills—6 me he curado yo mismo so far.7 La cura era sencilla: no fumar, aceite de ricino, beber solo limonada, comer poco, nada de alcohol, no hacer nada, no salir de casa (porque el aire frío me hace toser enseguida). Todavía no estoy del todo restablecido y estoy algo débil. Por cierto, podrías preguntarle a Gumpert8 qué hay que hacer en estos ataques agudos, si se repiten. A Allen se lo preguntaré en cuanto vuelva a salir y esté otra vez del todo en pie.

Salut.

Tuyo, K. M.

Mi mujer (que mejora despacio, pero sigue muy débil) y las niñas te mandan saludos.

  1. El Börsenblatt für den Deutschen Buchhandel, órgano de los libreros alemanes, de Leipzig. ↩

  2. Karl Schapper (1812-1870) había dirigido, con August Willich, la fracción que se escindió de la Liga de los Comunistas en 1850, a la que atacaban las Revelaciones; desde 1856 se había reconciliado con Marx. ↩

  3. Periódicos alemanes: la Reform de Hamburgo, el Publicist de Berlín, el Freischütz de Hamburgo y la Grenzpost de Ginebra. ↩

  4. «¡Pero ya veremos!». ↩

  5. «Hace justo una semana». Pains: «dolores». ↩

  6. «Factura del médico»; bills: «facturas». ↩

  7. «Por ahora». ↩

  8. Eduard Gumpert, médico alemán establecido en Manchester, amigo de Engels. ↩