Carta de Karl Marx a Ferdinand Freiligrath, escrita en Londres el 7 de febrero de 1861, cuando, tras una grave enfermedad de su mujer, buscaba ayuda económica entre sus parientes holandeses. Fragmento: Franz Mehring citó este pasaje, sin el encabezamiento ni la despedida, en Freiligrath und Marx in ihrem Briefwechsel (suplemento n.º 12 de Die Neue Zeit, Stuttgart, 1912, p. 47), de donde se traduce; no sabemos cuánto omitió. El texto completo solo está en ediciones con derechos. Traducción de la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original

[…] Me veré obligado a ir a Holanda,1 porque si no, no puedo superar la crisis actual. ¿Querrías tener la bondad de averiguar por algún comerciante amigo tuyo qué pasa con los pasaportes en Holanda, si hace falta pasaporte? La vileza de la Tribune,2 que coincide con otras desgracias, me ha venido tanto más a destiempo cuanto que me ha impedido tomar otras disposiciones para la convalecencia de mi mujer, que el médico había prescrito. Aunque no pertenezco a la categoría de los «mártires alemanes» y siempre he sido enemigo de esa categoría, creo que he pasado honradamente mi parte de desgracias en el exilio. — Además de Lassalle, también me han llegado de otros dos lados de Alemania propuestas periodísticas.3 Pero —¿y no compartes tú esta opinión?— creo que las olas todavía no se han levantado lo bastante como para meterse ya en cosas así. […]

  1. A casa de su tío Lion Philips, en Zaltbommel, de quien esperaba un adelanto sobre la herencia de su madre. Marx salió de Londres a finales de febrero de 1861. ↩

  2. El New-York Daily Tribune, del que Marx era corresponsal, había reducido sus encargos. ↩

  3. Con la amnistía prusiana de enero de 1861, Lassalle propuso a Marx fundar con él un periódico en Berlín. ↩