Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 14 de febrero de 1861. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 736, pp. 13-14) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

14 de febrero de 1861.

Querido Frederick:

Tienes que disculparme mucho por no haber contestado enseguida a tu amabilísima carta. Entretanto ya habrás recibido carta del filisteo Freiligrath.

He tenido, y todavía tengo, una cantidad enorme de carreras. Es que pretendo ir a Holanda para poner en orden mis asuntos de aquí, que de otro modo se me van de las manos.1 Para eso necesito dos cosas, pasaporte y dinero, y las dos las encontraré aquí, supongo, d’une manière ou d’une autre.2 (Quizá tenga que llegar hasta Aquisgrán.)

A Lassalle todavía no le he escrito. Lo del semanario sería seguramente lo mejor, pero, por otra parte, ¡cuánto se arriesga uno con la falta de tacto de nuestro amigo, si él está en el sitio, lleva la dirección de la redacción y puede así meternos a todos en un lío! Él, naturalmente, presentaría enseguida el asunto como órgano del partido, y así uno se haría corresponsable de todas las tonterías y se estropearía la posición en Alemania antes de haberla recuperado. Hay que pensarlo muy en serio.

La conspiration de silence3 de la prensa alemana perjudica mucho a la venta de El señor Vogt. El primer arranque afortunado se ha quedado por ello en stand-still.4 La Allgemeine Zeitung parece casi decidida a no publicar tampoco la crítica de Bucher. Por lo menos, eso se decidirá ahora en un par de días, porque ya no puede aplazarla mucho más si es que la va a publicar. Lo de Kolatschek es seguro.

Mi mujer te recomienda que leas Hans Ibeles, de Johanna Mockel,5 donde Willich6 aparece como Wildemann, etc., la señora de Brüning como Platonina y el piojoso Kinkel como Don Juan. Yo mismo solo sé de ese mamotreto lo que mi mujer me ha contado. Dice que el libro prueba del todo que Johanna Mockel se tiró por la ventana por mal de amores. (Por cierto —by the by— a mi mujer todavía le falta mucho para tener la cara lisa, y eso aún durará bastante.)7 En todo caso, tiene gracia el cura Kinkel, que hace dinero con las Confessions8 de la difunta Mockel, que se las vende a Cotta para comérselo con Minna Werner,9 que ya le ha dado un hijo. Los curas son la gente más lista que hay. Claro que Johanna Mockel era carne amarga, y también su aliento era agrio, a pesar de todos sus arrebatos musicales.

La Nazione recibida. Muy buena. Ditto el Volunteer Journal. Pero no tu folleto.

Vogt no le perdonará nunca a Vincke10 que le haya eclipsado del todo. Por lo demás, los cerdos prusianos hacen el ridículo in every respect.11 Los lumpacii12 le piden primero a Bonaparte que prolongue sus intervenciones en Gaeta;13 en segundo lugar, los canallas se han declarado ahora, con Bonaparte y Rusia, a favor de que continúe la intervención francesa en Siria.14 Austria y, naturalmente for appearance’s sake,15 también Palmerst[on], en contra. ¡Y luego el desbarajuste en el interior! Esa chusma piojosa tiene que reventar.

A Wilhelm Liebknecht también su periódico norteamericano lo ha dejado casi en la estacada. Uno de los periódicos para los que escribía ha sido sacked16 en Nueva Orleans.

Salut.

Tuyo, K. M.

  1. Marx quería pedir ayuda a su tío Lion Philips, en Zaltbommel. El viaje se hizo a finales de febrero (véase la carta siguiente, 1861-02-27 Marx a Engels). ↩

  2. «De una manera o de otra». ↩

  3. «Conspiración del silencio». ↩

  4. «Parado». ↩

  5. Johanna Kinkel, de soltera Mockel (1810-1858), compositora y escritora, primera mujer de Gottfried Kinkel, murió en Londres al caer de una ventana. Su novela Hans Ibeles in London se publicó póstuma en 1860, en la editorial Cotta. ↩

  6. August Willich (1810-1878), antiguo oficial prusiano, jefe con Karl Schapper de la fracción que se escindió de la Liga de los Comunistas en 1850, emigrado luego a los Estados Unidos. ↩

  7. Jenny Marx había pasado la viruela en noviembre y diciembre de 1860. ↩

  8. «Confesiones». ↩

  9. Segunda mujer de Kinkel, con la que se había casado en 1860. ↩

  10. Georg von Vincke, jefe de los liberales en la Cámara de Diputados prusiana. ↩

  11. «En todos los sentidos». ↩

  12. Plural burlesco de Lumpacius, por Lumpazivagabundus, el vagabundo de la farsa de Nestroy. ↩

  13. Gaeta, la última plaza de Francisco II de Nápoles, sitiada por los piamonteses, a quien protegía desde el mar la flota francesa; capituló el 13 de febrero de 1861. ↩

  14. La expedición francesa enviada al Líbano en 1860 tras las matanzas de cristianos maronitas por los drusos. ↩

  15. «Para guardar las apariencias». ↩

  16. «Saqueado». ↩