Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Zalt-Bommel (Holanda), en casa de su tío Lion Philips, el 22 de diciembre de 1863. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 846, pp. 160-161) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Zalt-Bommel, 22 de diciembre de 1863.
Querido Engels:
Ya ves por la dirección que estoy otra vez en Holanda, adonde llegué felizmente ayer. En Tréveris, donde están precintados los papeles y efectos que dejó allí mi madre,1 todavía no se pudo levantar el precinto, porque aún no habían llegado los poderes holandeses, que tienen que recorrer una larguísima cadena de instancias. Dejé para el departamento de Tréveris un poder a mi cuñado Conradi2 y me vine al cuartel general de aquí, porque mi tío,3 en primer lugar, tiene en sus manos con mucho la parte más importante del patrimonio y, en segundo lugar, es el albacea. De todos modos, todavía tardarán 5-6 semanas en pagarme mi dinero. Como mi mujer tiene que pagar el 10 de enero de 1864 una bill del carnicero de 10 £ (i. e. una letra de cambio), te agradecería mucho que te ocuparas de ello. El carbunco4 ha seguido el camino de toda carne, pero ahora, para rematar, tengo la espalda atormentada de forúnculos, y ayer, por ejemplo, no pude pegar ojo en toda la noche por culpa de esos canallas, cuando después de un viaje desde Fráncfort del Meno hasta aquí dormir habría sido lo menos que cabía pedir. El marido de una de mis primas es el único médico de aquí y además médico municipal, así que no me falta asistencia esculapia.
En toda la provincia del Rin, de Tréveris a Fráncfort del Meno y de allí, por Giessen, hasta Colonia y la frontera holandesa, no oí más que pestes contra los prusianos. Poco, muy poco schleswig-holsteinianismo. Pasa casi siempre por una «jugarreta prusiana».
En Fráncfort (adonde fui a visitar a dos tías viejas) solo estuve un día, y por eso no pude ver a ningún librero. He hablado, sin embargo, con un conocido que me escribirá aquí (después de entenderse por encargo mío con un librero).
Si escribes el folleto,5 es mejor que recojas todavía algunos acontecimientos más, sin olvidar los papelones sistemáticos del Gobierno prusiano, de los progresistas6 y de los farsantes schleswig-holsteinianos de siempre, incorregibles desde 1815.
Salut. Tuyo, K. M.
Escríbeme unas líneas. Dirección: Charles Marx, care of Mr. Lion Philips, Zalt Bommel, Holland.
«¡Tú no eres un yanqui! —exclamó el fanático—… Desde que estás aquí te observo. En la cara del sajón hay algo de toro y de lobo; en la tuya hay algo de mono y de perro. Tienes miedo de la libertad, hablas de lo que no sabes y haces frases. ¡Eres un francés!»7 (195, 196, Paris en Amérique. De Édouard Laboulaye.) (París, 1863.)
Henriette Marx, de soltera Pressburg, había muerto en Tréveris el 30 de noviembre de 1863. Marx viajó a Tréveris para arreglar la herencia y de allí pasó a Holanda. ↩
Johann Jacob Conradi, ingeniero en Tréveris, casado con Emilie, hermana de Marx. ↩
Lion Philips, comerciante en Zalt-Bommel (Zaltbommel, Holanda), casado con Sophie Pressburg, hermana de la madre de Marx. ↩
Karbunkel en el original: ántrax, inflamación de varios folículos de la piel, que Marx padeció durante años. ↩
El folleto sobre la cuestión de Schleswig-Holstein que Engels proponía escribir, si Marx le encontraba editor en Alemania, en su carta del 3 de diciembre de 1863. ↩
Los miembros del Partido Progresista alemán (Deutsche Fortschrittspartei, 1861), el partido liberal de la burguesía prusiana, enfrentado entonces al Gobierno de Bismarck por el presupuesto militar. ↩
En francés en el original. Édouard Laboulaye (1811-1883), jurista y publicista liberal francés, admirador de las instituciones norteamericanas; Paris en Amérique (1863) es una novela satírica. ↩