Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 13 de febrero de 1865. Se conserva completa. La MEGA¹ reproduce a continuación la carta de Johann Baptist von Schweitzer a Marx (Berlín, 11 de febrero de 1865) que Marx adjuntaba; no la traducimos, pero la resumimos en nota. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 901, pp. 235-237) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
1 Modena Villas, Maitland Park, Haverstock Hill, Londres.
13 de febrero de 1865.
Querido Engels:
Por lo que te adjunto1 verás cómo está el asunto de nuestra declaración sobre Moses.2 Al mismo tiempo habrás leído el papelucho de Moses en el último Social-Demokrat.3
Esta vez creo que Liebknecht tiene razón: el señor von Schweitzer hace como si en nuestra declaración no viera más que algo personal contra Moses; el giro contra el bonapartismo, etc., lo «pasa por alto», probablemente con plena conciencia de what he is about.4 ¿No le vendría quizá bien a Schweitzer que la ruptura pública (quién sabe si no se ha comprometido a cosas que tienen que llevar pronto a ella) se produjera con ocasión de este asunto de Moses, en vez de ad vocem Bismarck?5 Por eso le he escrito una carta (me he quedado copia) en la que d'abord6 resumo nuestras relaciones con él hasta ahora y le pregunto dónde hemos faltado nosotros a la «medida».7 Le expongo también otra vez el case8 de Moses. Le digo luego que con el último chismorreo de Moses nuestra declaración ha quedado to a certain degree9 anticuada, y que, por tanto, el asunto puede quedarse ahí. En cuanto al otro punto de la declaración, la indicación a los obreros, ya nos pronunciaríamos en otra parte con detalle sobre la relación de los obreros con el Gobierno prusiano. Al mismo tiempo aprovecho —enlazando con el telegrama que trae hoy el Times sobre la declaración del ministerio prusiano— la ocasión para decirle una vez más al señor von Schweitzer con franqueza nuestra opinión quoad10 Bismarck y Lassalle.
(La verdad es que no me extrañaría nada que Bismarck rechazara de plano la abolición de las leyes de coalición11 en la medida en que una parte de los progresistas la pide ahora a la fuerza. El derecho de coalición, con todo lo que le cuelga, choca demasiado con el poderío de la policía, con el reglamento de criados,12 con la nobleza rural que muele a palos el trasero de la gente, con la tutela burocrática en general. Por eso, en cuanto los burgueses (o una parte de ellos) se pongan serios en apariencia, el Gobierno se pondrá sin falta en broma y dará media vuelta, volte-face. El Estado prusiano no puede tolerar coalitions ni trades unions.13 Eso es seguro. En cambio, una subvención del Gobierno a unas cuantas piojosas sociedades cooperativas les vendría de perlas para su estercolero. Ampliación de las narices de los funcionarios, control sobre dineros «nuevos», soborno de los más activos de entre los obreros, ¡castración de todo el movimiento! Aunque, con la gran falta de dinero que padece ahora el Gobierno de Prusia, apenas hay que temer de este plan más de lo que hubo que temer en su día de la Orden del Cisne.14
Notabene, Lassalle estaba en contra del movimiento por la coalición. Liebknecht lo improvisó contra la voluntad de Lassalle entre los tipógrafos de Berlín. De ahí salió el asunto del que ahora se ha adueñado el petimetre de Becker.)15
Mientras tanto —en mi opinión— nos mantenemos «abstinentes» quant au16 Social-Demokrat. Es decir, no escribimos nada (salvo Eccarius).17 Pronto se llegará a que, o tengamos que romper abiertamente, o podamos trabajar con él con decencia. A Moses habrá que darle su escarmiento en alguna ocasión más adelante.
Meanwhile,18 me alegra mucho que hayas vuelto a coger carrerilla. Tu rapidez en el trabajo vuelve siempre por sí sola, como es natural. ¿Llegó a tiempo mi carta?19
Mientras esta porquería lassalleana esté por encima en Alemania, la «International Association» no tendrá campo precisamente allí. Pero hay que tener paciencia. El Gobierno prusiano acabará pronto con la ciénaga podrida de esta itzigería.20
¡A propósito! Te adjunto un recorte del último Hermann.21 Haz un par de chistes malos sobre este anuncio de los señores Blind y Wolffsohn,22 que se los daré a Eccarius para que los meta en su crónica de Londres. Esta piojosa correspondencia con Berlín (dejando aparte la mucha pérdida de tiempo inevitable que me causa la International Association) me ha estorbado tanto que tengo que ponerme al día sin falta.
Tyndall23 ha conseguido descomponer la luz solar, mediante un procedimiento mecánico sencillo, en rayos de calor y rayos puramente luminosos. Estos últimos son fríos. En los primeros puedes encender directamente el puro, y en una lente de aumento funden el platino, etc.
My best compliments to Mrs. Burns. I am indeed very glad to hear that the o was an inorganic intrusion upon her name, and that she is a namesake of the great poet. If Mrs. Gumpert declines becoming a member of a Workingmen's Association, I hope Mrs. Burns will not follow that example, but will believe with her namesake that «a man is a man for all that».24
Salut. Tu K. M.
Have an eye upon Jones! He is a fellow «too clever by half»!25
¡A propósito! Creo que el martes podré mandarte carnés. I send about 2 dozen,26 que no hace falta que coloques de una vez. Pero dale part27 a E. Jones.
Este me ha escrito por la agitación electoral28 (a lo que yo le contesté que me escribiera una segunda carta que pudiera leer en el Comité. Y eso hizo). Pero sobre la International Association no escribe nada. Como es un zorro y yo quiero tenerlo seguro, insístele en que forme enseguida a branch committee29 (el número de members30 da igual de momento) y en que saque cards of membership31 con sus amigos. Tienen que comprender que precisamente la «Internacional» es el medio y el camino para establecer la cooperación (política) entre Londres y las provincias.
Nuestras rules32 sobre los carnés son estas: las sociedades existentes (unions, etc.) que quieran afiliarse solo tienen que sacar, como tales, carnés de sociedad. Por ellos no pagan nada o lo que quieran. En cambio, cada miembro de esas sociedades que quiera ser individual member33 de la Asociación tiene que sacar su carné anual por 1 sh. 1 d. En Francia y Bélgica, por las leyes de allí, «así ha sido» que todos tienen que hacerse members «individuales» de la sociedad inglesa, porque no pueden adherirse como sociedades. Cada sociedad filial o sociedad afiliada de fuera de Londres y de sus environs34 elige un secretario corresponsal con nosotros. A las personas que no nos gusten podemos «rechazarlas».
La carta de Johann Baptist von Schweitzer a Marx (Berlín, 11 de febrero de 1865), que la MEGA¹ reproduce detrás de esta y que aquí no traducimos. Schweitzer, después de decir que hasta entonces había tenido con Marx toda clase de miramientos, pero que est modus in rebus («hay una medida en las cosas»), le proponía que el corresponsal «H.» (Moses Hess) declarara enseguida que se había equivocado por completo en el asunto conocido, que la redacción declarara que sus propias averiguaciones daban el mismo resultado y que Liebknecht conservara el veto en los asuntos de la Internacional. Si Marx no aceptaba, Schweitzer prefería que él y sus amigos hicieran pública la declaración anunciada de ruptura con el periódico, que el Social-Demokrat reproduciría, con comentarios si hacía falta. En una posdata decía que la crónica de «H.» sobre la Internacional de ese día la había dejado pasar Liebknecht, por cuyas manos iba todo lo relativo a ella; que se le habían quitado las ganas de trabajar, como pensaba, por la adhesión de la Asociación General de Obreros Alemanes a la Internacional, y que, si Marx aceptaba sus propuestas, considerara a Liebknecht el único responsable del periódico en lo tocante a la Internacional. ↩
La declaración contra Moses Hess (1812-1875), corresponsal del Social-Demokrat en París, que Marx había redactado el 6 de febrero y Engels firmado el 7: véase la carta del 6 de febrero. ↩
Der Social-Demokrat, órgano de la Asociación General de Obreros Alemanes (fundada por Lassalle en 1863), publicado en Berlín desde diciembre de 1864 y dirigido por Johann Baptist von Schweitzer. ↩
«De lo que se trae entre manos». ↩
«A propósito de Bismarck». ↩
«En primer lugar». ↩
Alusión al est modus in rebus de la carta de Schweitzer. ↩
«Caso». ↩
«Hasta cierto punto». ↩
«En cuanto a». ↩
Las disposiciones de la ordenanza industrial prusiana de 1845 que prohibían a los obreros coaligarse y hacer huelga. En la Cámara de Diputados se discutía entonces su derogación. ↩
La Gesindeordnung prusiana de 1810, que sometía a los criados y a los mozos de labranza a la autoridad casi ilimitada de sus amos. ↩
«Coaliciones» y «sindicatos». ↩
Orden de caballería medieval que Federico Guillermo IV de Prusia quiso resucitar en 1843 como sociedad de beneficencia, sin ningún resultado. ↩
Bernhard Becker, presidente de la Asociación General de Obreros Alemanes desde la muerte de Lassalle. ↩
«En cuanto al». ↩
Johann Georg Eccarius (1818-1889), sastre alemán emigrado en Londres, miembro del Consejo Central de la Internacional y corresponsal del Social-Demokrat en Londres. ↩
«Entretanto». ↩
La carta del 11 de febrero, con las propuestas de cambio para el folleto de Engels La cuestión militar prusiana y el partido obrero alemán. ↩
De «Itzig», el apodo burlón que Marx y Engels daban a Lassalle. ↩
Semanario alemán de Londres, fundado por Gottfried Kinkel en 1859. ↩
Karl Blind (1826-1907), demócrata alemán emigrado en Londres, enemigo de Marx desde el asunto Vogt. ↩
John Tyndall (1820-1893), físico irlandés que trabajaba sobre el calor radiante. ↩
«Mis mejores saludos a la señora Burns. Me alegro de veras de saber que la o era una intrusión inorgánica en su nombre y que es tocaya del gran poeta. Si la señora Gumpert se niega a hacerse miembro de una asociación de trabajadores, espero que la señora Burns no siga ese ejemplo, sino que crea con su tocayo que “un hombre es un hombre a pesar de todo”». Lizzy (Lydia) Burns era la compañera de Engels; la señora Gumpert, la mujer del médico Eduard Gumpert, amigo de Engels en Manchester; el gran poeta es el escocés Robert Burns (1759-1796), autor de la canción «A Man's a Man for A' That». ↩
«¡No pierdas de vista a Jones! ¡Es un tipo “demasiado listo”!». Ernest Jones (1819-1869), antiguo dirigente cartista, abogado en Manchester. ↩
«Te mando unas dos docenas». ↩
«Una parte». ↩
La agitación por la reforma electoral y el sufragio universal masculino, de la que saldría ese mismo mes en Londres la Reform League. ↩
«Un comité filial». ↩
«Miembros». ↩
«Carnés de afiliado». ↩
«Reglas». ↩
«Miembro individual». ↩
«Alrededores». ↩